15 de junio de 2007

La Nación: Dos sindicalistas dieron la nota en una recepción

GINEBRA (De un enviado especial).- La presencia de Cristina Kirchner en la recepción que ofreció anteanoche el representante argentino ante la OIT, Alberto Dumont, despertó el interés de funcionarios argentinos y de aquel organismo internacional, empresarios nacionales e internacionales, y de la delegación sindical argentina.

Pero, según trascendió, el fervor de los dirigentes sindicales "ultramoyanistas" que integran la comitiva en la OIT, el judicial Julio Piumato y el marítimo Omar Suárez, derivó en una situación por lo menos incómoda para la senadora en un marco informal, pero de cierto protocolo mínimo.

Fuentes confiables dijeron que no es cierto que, como se dijo ayer, Suárez hubiera tenido que ser sacado del encuentro por sus compañeros porque había bebido de más, pero sí que hablaba casi a los gritos con radios argentinas sobre el convenio del trabajo en el sector pesquero que aprobó la OIT.

Pero otro episodio destacado lo aportó Piumato: en plena recepción, el sindicalista judicial llamó desde su teléfono celular a Buenos Aires al jefe de la CGT, Hugo Moyano, y lo puso en línea con la senadora mientras ésta hablaba con empresarios.

Con sorpresa, Cristina Kirchner tomó el celular, escuchó rápidamente las felicitaciones y el saludo del dirigente camionero, agradeció y cortó.

Los gestos inoportunos de los moyanistas tuvieron un antecedente con la reciente discrepancia interna que se generó, hace diez días, a raíz de quién debía visitar al presidente Kirchner. Mientras la reunión en la Casa Rosada estaba prevista para la Mesa de Enlace (diez sindicalistas, contando a Moyano, en una mesa chica que el camionero siente que coarta su poder), Moyano pidió que fuera todo el consejo directivo sindical, de más de 27 miembros. Ante el problema, el Gobierno envió un mensaje: que primero la CGT resolviera sus diferencias y después vieran a Kirchner.

La CGT no logró solucionar el problema y no fue a la Casa Rosada. Moyano dijo que estaba con gripe para justificar la suspensión de la entrevista con el Presidente.