15 de junio de 2007

La Nación: Robaron armas en un cuartel

Otro extraño suceso ocurrió en una guarnición del Ejército. Apenas 24 horas después de hacerse público el robo de fusiles a centinelas en Campo de Mayo, fue violada la seguridad del depósito de armas de la IX Brigada Mecanizada, en Comodoro Rivadavia. En la noche del martes último se produjo así el hurto de dos pistolas y de municiones 9mm.

Fuentes militares que confirmaron esa información negaron la relación entre el asalto a Campo de Mayo y la sustracción de armas en el Sur.

En este último caso, los oficiales sospechan de un robo realizado desde dentro del cuartel por integrantes de ese comando militar. De todas maneras, no deja de ser una situación preocupante el acceso de delincuentes a la zona donde se guarda el armamento militar.

Anoche, fuentes judiciales de Comodoro Rivadavia desconocían el robo dentro del edificio castrense, aunque deslizaron que comenzarían a investigar el caso.

Entre los militares no se descartaba ayer que el robo tuviese como objetivo perjudicar a las autoridades de la zona, al realizarlo en momentos en que se abría una polémica por el copamiento de un puesto de guardia en Campo de Mayo.

Esa hipótesis era sostenida por el hecho de que solamente se hubiesen sustraído dos pistolas y cargadores. Quienes quebraron la seguridad de la sala de armas tuvieron a su disposición varios fusiles de asalto FAL, que no fueron robados.

Se habría forzado la puerta de ingreso al recinto donde se encuentra el armamento, pero no se rompieron los candados que representan el último resguardo de los fusiles de asalto.

No hubo información sobre el ingreso ilegal de personas en el Comando de IX Brigada Mecanizada.

Fuentes oficiales del Ejército comentaron que se habían mejorado las condiciones de vigilancia del armamento dentro de los cuarteles. Esos oficiales estimaron que en los últimos seis años no se habían producido robos de armas de los depósitos castrenses, algo en antes era bastante más común de lo que se podría pensar. Esa situación y la cercanía temporal entre el incidente en Campo de Mayo y esta desaparición de pistolas levantó sospechas sobre la motivación real del caso en Comodoro Rivadavia.

Casos diferentes

El sábado último una guardia militar fue sorprendida por delincuentes en la puerta 8 bis, sobre la ruta 8. Entre tres y cinco personas tomaron el puesto de control, al que llegaron en un automóvil robado horas antes y con el dueño del vehículo como rehén. En esa operación fueron robados cinco FAL, varios cargadores y una pistola 9mm. Los investigadores del caso especularon con la actuación de una banda profesional, que fue en busca de armamento específico para un posterior golpe. Esas poderosas armas no fueron aún recuperadas.

Uno de los casos más famosos de robo de armas militares se registró en octubre de 2000, cuando una banda asaltó un camión blindado en la planta de Aguas Argentinas de Palermo con varios FAL, con la versión pesada FAP y con una ametralladora antiáerea montada sobre una camioneta. Se descubrió que ese arsenal había salido de la unidad ubicada en Boulogne y que suboficiales estaban involucrados en esa banda de delincuentes. Después de ese caso fue incrementado el control sobre las armas custodiadas en los cuarteles.

El denominado "robo hormiga", la sustracción de pocas armas o incluso de partes de fusiles, fue la explicación militar escuchada cada vez que aparecieron armas identificadas como propiedad del Ejército en manos de delincuentes de Río de Janeiro.

Más allá de las pesquisas judiciales, el Ejército debe encarar ahora dos nuevas investigaciones internas sobre pérdida de armamento.