15 de junio de 2007

La Nación: Pro apuró al oficialismo por el pase de la policía

Mauricio Macri (Pro), el favorito en todas las encuestas para convertirse en el próximo jefe de gobierno porteño, apuró ayer a la mayoría oficialista en el Congreso a que aprobara el traspaso de la seguridad a la órbita de la Capital. El kirchnerismo recogió el guante: "Si Macri hubiera venido más seguido al Congreso, sabría mejor cómo son los mecanismos para elaboración y aprobación de las leyes", le contestó el diputado Agustín Rossi, jefe del bloque oficialista.

El debate sobre la autonomía porteña, limitada por la polémica ley Cafiero, adquirió mayor temperatura desde que el rival de Macri, el kirchnerista Daniel Filmus, presentara anteayer en el Congreso su proyecto de traspaso de la seguridad a la Capital. La oposición -incluido Pro- lo criticó con dureza: lo calificó de "electoralista" y puso en duda la intención del oficialismo de avanzar realmente en la autonomía porteña. Motivos no le faltan: en lo que va de su gestión, el gobierno de Néstor Kirchner jamás impulsó la derogación de la ley Cafiero, aun cuando el oficialismo domina con comodidad ambas cámaras.

"Que Rossi junte a los diputados, que los tiene. Ya los ha juntado en horas para barbaridades como los superpoderes. Sería una locura desoír la voluntad de los vecinos", desafió ayer Macri, e insistió: "Este es un tema muy postergado, que lo hagan de una vez por todas. ¡Qué tantas reuniones! ¿Para estudiar qué? Es el típico discurso de estos políticos que hablan, hablan y nunca terminan haciendo nada".

Rossi, al ser consultado por LA NACION, le respondió a Macri con una ironía: "Si Macri hubiera venido más seguido al Congreso sabría mejor cómo son los mecanismos. El Frente para la Victoria no impulsará a las apuradas un proyecto sobre un tema tan delicado como es la seguridad en la Capital. Hay que buscar los consensos necesarios en las comisiones y en el recinto; de lo contrario, estaríamos aprobando un mamarracho".

Fecha incierta

Si bien Rossi expresó su voluntad de que el proyecto sea aprobado "antes de fin de año", no hay fecha cierta de debate, ni siquiera en comisión, lo que alienta las dudas opositoras.

En el macrismo las suspicacias van más allá. Creen que, si se aprueba el proyecto oficialista, el futuro gobierno de la ciudad quedará atado a la voluntad del Poder Ejecutivo, ya que condiciona el traspaso de la estructura, de los bienes y de los recursos referidos a la seguridad a un "convenio" que deberá suscribirse con el gobierno nacional dentro de los 180 días.

El proyecto que presentaron Macri y Cristian Ritondo es más preciso, ya que reclama expresamente el traspaso de las superintendencias de seguridad metropolitana y de bomberos, dependientes de la Policía Federal. Ese traspaso debería realizarse dentro de los 180 días por medio de un convenio con el Poder Ejecutivo, el cual también deberá establecer la transferencia de los bienes muebles, equipos y personal.

Para Ritondo, el proyecto de Filmus pretende "tomar por rehén" al próximo gobierno porteño.

Filmus, en cambio, sostuvo ayer que el oficialismo impulsará la modificación de la ley Cafiero aunque el ganador del ballottage sea Macri, si bien admitió que "habiendo una mayoría parlamentaria uno pensaría que un solo partido lo podría resolver, pero la discusión no es fácil, porque tiene que ver con intereses federales".