Clarín: Un comisario mató a dos ladrones y lo acribillaron de cuatro balazos
La secuencia del crimen del comisario terminó en la mañana de ayer. Fue cuando la Policía llegó hasta el hospital Castex, en San Martín, y detuvo a otro de los hombres que atacaron a Sandoval. Había llegado hasta allí herido de bala, trasladado por alguno de sus cómplices, y terminó arrestado e imputado.
Sandoval tenía 47 años y hacía sólo seis meses que había sido puesto a cargo de la comisaría 48ª (Villa Lugano), el punto más alto de su carrera. En la noche del miércoles, volvía a su casa de Villa Adelina (en San Isidro) cuando lo atacaron.
Eran cerca de las 22. Según fuentes policiales, una banda de al menos seis hombres andaba dando vueltas por la zona. Minutos antes, había robado sobre la vecina calle Pichincha un Peugeot 307 en el momento en que su dueño lo metía en el garage.
Con ese auto, más un Volkswagen Gol y un Chrysler Neón, los asaltantes fueron contra el Ford Focus de Sandoval. "No sabían que era un comisario: estaba de civil y sólo querían robarle el coche", dijeron fuentes policiales.
Sandoval estaba a unos 70 metros de su casa, en Curupaytí y El Indio. Acababa de llamar a su esposa para pedirle que le abriera la puerta del garage y ella ya lo estaba esperando allí.
Cuando se vio acorralado, el comisario se identificó como policía y bajó de su auto. Frente a la mirada horrorizada de su mujer, entonces empezó un tiroteo letal.
Armado con su pistola reglamentaria ¿venía de trabajar¿ Sandoval disparó todo un cargador y logró matar a dos de los ladrones. Eran una pareja de hermanos de Ciudadela, de 18 y 21 años, el mayor de los cuales había estado preso en una comisaría de Tres de Febrero hasta julio de 2005, por robo calificado.
Ambos iban en el Peugeot 307, que quedó en el lugar. El resto de los asaltantes baleó al comisario y, al verlo caído, escaparon con los otros dos coches. Pero esto no les fue fácil: un vecino intentó cortarles el camino con una camioneta y tuvieron que chocarla para poder pasar. "Uno le arrancó el paragolpes. El otro subió a la vereda, volteó un canasto de basura y escapó", contó un vecino a Clarín.
Los ladrones huyeron rumbo a Panamericana. Al Chrysler se le perdió el rastro, pero el Volkswagen Golf apareció abandonado en Villa Pineral. Había sido robado días atrás en La Matanza.
El comisario fue llevado al hospital de Boulogne, pero murió pasadas las 23. Mientras, sus colegas salieron a buscar a los asesinos y dieron con un joven que había sido trasladado al hospital Castex. Le había dicho a los médicos que había sido víctima de un asalto, pero los investigadores lograron vincularlo con el crimen de Sandoval.
Anoche, la Policía seguía buscando a otros posibles cómplices, conducida por el fiscal Leandro Orduna. Sandoval fue sepultado en el cementerio de Chacarita, con los honores del caído en cumplimiento del deber.