Clarín: Piden detener a dos policías por el crimen de una nena
Una fiscal de San Martín pidió ayer la detención de una pareja de policías federales por el homicidio de una nena que murió de un balazo en la cabeza al quedar en medio de un tiroteo, en una villa de esa localidad, informaron fuentes judiciales citadas por la agencia Télam.
La fiscal Graciela López Pereyra también reclama la detención de los policías por la tentativa de homicidio del adolescente que fue herido de bala en el mismo lugar, donde los policías lo buscaban por un asalto, y que fue detenido luego en un hospital de la zona. La fiscal elevó el pedido al Juez de Garantías de San Martín, que deberá resolver en los próximos días si lo acepta o rechaza.
Para pedir las detenciones, López Pereyra tomó en cuenta los dichos de testigos que, si bien no vieron disparar a los policías contra la niña y el chico sospechoso, aseguraron que al escuchar los tiros se acercaron y vieron que los baleados estaban en la línea de fuego de los efectivos.
La fiscal esperaba que de la autopsia se pudiera obtener el plomo del cráneo de la nena para poder cotejarlo con las armas secuestradas a los policías, pero los forenses no hallaron el proyectil.
El hecho comenzó la noche del martes pasado, cuando una oficial ayudante de la Policía Federal, de franco y de civil, estaba en su auto Ford Ka en la puerta de su casa, en Villa Ballester. Allí fue sorprendida por un joven que la amenazó con un arma y se subió al vehículo.
El asaltante robó un teléfono celular y llevó a la policía hacia la cercana villa "Las Ranas", maniobra que fue advertida por el novio de la mujer, también policía de la Federal, quien los siguió en su propio auto.
En el trayecto, el delincuente advirtió que la mujer tenía un cargador en la guantera del auto y le exigió que le entregara el arma, mientras martillaba la suya. Sin embargo, la mujer sacó la pistola reglamentaria y le disparó al ladrón, quien se bajó e intentó huir hacia el interior de la villa.
Luego la mujer y el delincuente se tirotearon y una de las balas impactó en la cabeza de una nena de 11 años que pasaba por el lugar. Iba a un quiosco a comprar golosinas.
Enseguida llegó el novio de la mujer policía y, al ver que el ladrón estaba armado, le dio la voz de alto y logró que se arrojara al piso, pero no pudo detenerlo ya que los vecinos se lo impidieron a piedrazos, enfurecidos por el disparo que recibió la nena.
La fiscal Graciela López Pereyra también reclama la detención de los policías por la tentativa de homicidio del adolescente que fue herido de bala en el mismo lugar, donde los policías lo buscaban por un asalto, y que fue detenido luego en un hospital de la zona. La fiscal elevó el pedido al Juez de Garantías de San Martín, que deberá resolver en los próximos días si lo acepta o rechaza.
Para pedir las detenciones, López Pereyra tomó en cuenta los dichos de testigos que, si bien no vieron disparar a los policías contra la niña y el chico sospechoso, aseguraron que al escuchar los tiros se acercaron y vieron que los baleados estaban en la línea de fuego de los efectivos.
La fiscal esperaba que de la autopsia se pudiera obtener el plomo del cráneo de la nena para poder cotejarlo con las armas secuestradas a los policías, pero los forenses no hallaron el proyectil.
El hecho comenzó la noche del martes pasado, cuando una oficial ayudante de la Policía Federal, de franco y de civil, estaba en su auto Ford Ka en la puerta de su casa, en Villa Ballester. Allí fue sorprendida por un joven que la amenazó con un arma y se subió al vehículo.
El asaltante robó un teléfono celular y llevó a la policía hacia la cercana villa "Las Ranas", maniobra que fue advertida por el novio de la mujer, también policía de la Federal, quien los siguió en su propio auto.
En el trayecto, el delincuente advirtió que la mujer tenía un cargador en la guantera del auto y le exigió que le entregara el arma, mientras martillaba la suya. Sin embargo, la mujer sacó la pistola reglamentaria y le disparó al ladrón, quien se bajó e intentó huir hacia el interior de la villa.
Luego la mujer y el delincuente se tirotearon y una de las balas impactó en la cabeza de una nena de 11 años que pasaba por el lugar. Iba a un quiosco a comprar golosinas.
Enseguida llegó el novio de la mujer policía y, al ver que el ladrón estaba armado, le dio la voz de alto y logró que se arrojara al piso, pero no pudo detenerlo ya que los vecinos se lo impidieron a piedrazos, enfurecidos por el disparo que recibió la nena.