29 de junio de 2007

Clarín: Barrio Parque: dos armas que usó el abogado eran de su instructor de tiro

La persona que le prestó al abogado de Barrio Parque dos de las armas con las que disparó a la Policía trabaja de instructor en el Tiro Federal. Las pistolas Glock 9 milímetros y Astra 6.35, que usó Gabriel Novaro el miércoles por la mañana, son parte de la colección de 64 armas que tiene registradas el profesor de tiro. Además de que está prohibido prestar un arma de fuego, quien la recibió estaba inhabilitado para usar cualquier armamento.

Esas dos armas fueron compradas el 21 de junio por el instructor Pedro Fernández (49) en la armería de ese club. Según los registros, sucedió el mismo día en que Novaro, en las oficinas del Registro Nacional de Armas (ReNAr) que hay en el Tiro Federal, presentó su trámite para que le devolvieran su credencial de legítimo usuario, retirada en setiembre de 2006.

Fernández enseña tiro de armas cortas y largas desde hace varios años. Entre sus alumnos justamente estaba el propio Novaro, de quien también es amigo. Según los registros del ReNAr, en julio de 2004 Fernández no tuvo problemas en pasar su última renovación de permiso.

La madrugada del miércoles Gabriel Novaro amenazó a un albañil y luego se encerró en su casa de Barrio Parque. Allí se atrin cheró más de seis horas hasta que el grupo especial de operaciones federales (GEOF) entró y le disparó. Desde entonces el abogado está internado.

A Fernández se lo acusa de violar la ley 24.492, que señala el caracter intransferible de cada arma de fuego. En paralelo el ReNAr deberá notificarle hoy su situación e intimarlo a que entregue todas las que tiene a su nombre. También le retirarán sus permisos.

Por otro lado, la Justicia investiga de dónde Novaro sacó la tercer arma con la que disparó, un fusil M-16 Bushmaster calibre 5.56. Fuentes del caso sospechan que es un arma que llegó al país a finales de la década del '90, en uno de los intercambios con las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.

El episodio del otro día no fue el primer problema que el abogado tuvo con la Justicia. En setiembre de 2006, después de que la Policía fuera hasta su casa por una denuncia por "abuso de armas", a Novaro le retiraron su condición de legítimo usuario y siete armas que tenía con los permisos vencidos.