12 de febrero de 2008

La Nación: El crudo sube por la amenaza de Chávez

Hugo Chávez volvió a desafiar a Washington. Un día después de que el presidente venezolano amenazara con cortar el suministro de petróleo a Estados Unidos si prosperan las acciones legales que la petrolera ExxonMobil inició contra la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), el precio del crudo se disparó y alcanzó su valor más alto en el último mes.
Luego de cuatro semanas de relativa estabilidad, el precio del petróleo cerró ayer a 93,59 dólares en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex) y alcanzó un pico de 94,72 durante la jornada, según la cotización del barril tipo West Texas Intermediate (WTI) para suministro en marzo. ExxonMobil, la mayor petrolera del mundo, logró el jueves pasado una medida judicial que congela cautelarmente activos y fondos por más de 12.000 millones de dólares de Pdvsa. La maniobra apunta a asegurar el pago de una compensación por la nacionalización, en 2007, de un multimillonario proyecto que la compañía con base en Texas desarrollaba en Venezuela.
"Si nos hacen daño, nosotros les vamos a hacer daño. ¿Saben cómo? No les vamos a pasar petróleo a los Estados Unidos", respondió anteayer en su programa dominical "Aló presidente" Chávez, que aseguró que ExxonMobil es una de las empresas "puntas de lanza del imperialismo". Chávez también afirmó que la acción judicial de ExxonMobil forma parte de una "guerra económica" liderada por el "imperio estadounidense" para derrocar a su gobierno revolucionario. Además advirtió a la mayor economía del mundo que el crudo alcanzará los 200 dólares si mantiene su ofensiva contra Venezuela.
Ayer, fue el canciller venezolano, Nicolás Maduro, quien continuó con la ofensiva retórica contra Estados Unidos, al dar su opinión sobre el litigio con ExxonMobil. "Los venezolanos estamos preparados, entrenados y fuertes para enfrentar cualquier arremetida del imperio norteamericano en contra de nuestro país en estos últimos meses que le quedan al gobierno de George Bush", afirmó. La Casa Blanca intentó evitar un nuevo foco de conflicto con Chávez y se limitó a solicitar que Caracas respetara las leyes internacionales. "Esto tiene un aspecto comercial. Hay en marcha un proceso legal entre Exxon y el gobierno de Venezuela. Eso debe proceder y debe ser resuelto en base a las leyes y estándares existentes y aceptados internacionalmente.
Esperamos que el gobierno venezolano respete esas leyes y estándares [en su litigio] con Exxon", dijo el vocero del Departamento de Estado norteamericano, Sean McCormack. McCormack evitó opinar sobre la posibilidad de que se corte el suministro de petróleo venezolano a Estados Unidos, algo que la mayoría de los analistas estiman poco probable. "No creemos que haya algún riesgo serio sobre los suministros de crudo, pero, ante la creciente retórica, debemos ser cautelosos antes de concluir que este desarrollo puede ser descartado por completo", opinó Olivier Jakob de Petromatrix, una consultora de origen suizo.
Esa cautela se sintió ayer en los mercados. En la Nymex, el precio del barril de petróleo para suministro en marzo cerró a 93,59 dólares, el precio más alto del último mes. En tanto, en Londres, el barril de Brent, que se usa como referencia en Europa, aumentó dos dólares (cerró a 93,53) y también mostró el valor más alto de los últimos 30 días. La preocupación tiene fundamento. El petróleo venezolano representa cerca del 10 por ciento de las importaciones norteamericanas, lo que lo ubica como el cuarto exportador de crudo a Estados Unidos, detrás de Canadá, México y Arabia Saudita.
Sensación Si bien Chávez ha amenazado en varias otras oportunidades con cortar el suministro de crudo a Estados Unidos, "existe la sensación en el mercado de que esta vez podría intentar alguna otra cosa, menos simbólica", estimó John Kilduff, de MF Global. Sin embargo, cortar el suministro a Estados Unidos sería una apuesta arriesgada para Chávez, ya que dificultaría las finanzas de Pdvsa, que ya enfrenta crecientes problemas de caja debido al alto gasto en programas sociales que sostienen la popularidad del mandatario socialista en los sectores más pobres del país.
Venezuela, el mayor productor latinoamericano, obtiene de la producción petrolera cerca del 25% de su producto bruto interno (PBI); nueve de cada diez dólares provienen de la industria petrolera y alrededor de la mitad del presupuesto nacional proviene de Pdvsa. El año pasado, el gobierno venezolano decretó la nacionalización del sector petrolero, dando a Pdvsa el control de los yacimientos y refinerías de grupos extranjeros en la rica Franja del Orinoco. ExxonMobil y ConocoPhilips se negaron a participar en el nuevo sistema de empresas mixtas propuesto por Pdvsa y solicitaron el arbitraje de varias instancias internacionales.
Esa ofensiva cosechó su máximo logro el jueves pasado, cuando un dictamen emitido por tribunales de Gran Bretaña, Estados Unidos y Holanda ordenó el congelamiento temporal de 12.000 millones de dólares de la estatal venezolana. Para impedir un embargo, Venezuela habría comenzado ayer a mover sus ingresos petroleros a un banco suizo, según informó la agencia Reuters. "Todo tiene que ir a [el banco] UBS en Suiza ahora", dijo un operador que pidió no ser identificado.