La Nación: Cruzar con luz roja fue la principal falta multada por los nuevos agentes
Los poco más de 600 agentes del nuevo Cuerpo de Control de Tránsito y Transporte de la ciudad, conformado por integrantes de la ex Guardia Urbana, labraron 191 actas de infracción, 25 de ellas a transportes públicos de pasajeros, y realizaron acciones de seguridad vial en 20 esquinas críticas de la Capital.
La entrada en acción del cuerpo llegó cuatro días después de que la Legislatura sancionara el nuevo sistema de registro con puntaje conocido como scoring , que irá descontando los 20 puntos iniciales a cada conductor cuando cometa infracciones graves, que regirá desde agosto. Violar la luz roja significó ayer una de las faltas más cometidas por los conductores. Mientras tanto, los motociclistas y los colectiveros parecían estar exentos de cualquier infracción, puesto que el acento de los nuevos agentes, que hicieron su tarea junto con la Policía Federal e inspectores de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), estuvo puesto en sancionar a los automovilistas.
Los nuevos inspectores porteños, que ahora visten pantalón negro y remera blanca, labraron infracciones en esquinas críticas, como Cerrito y Corrientes, Cabildo y Federico Lacroze, Callao y Córdoba y San Martín y Leandro N. Alem, entre otras. Los agentes procuraron sancionar las infracciones más graves, como la violación de la luz roja. "Lo que menos respetan los conductores son el semáforo y la senda peatonal", dijo un agente consultado por LA NACION. El operativo se basó en un sistema de puestos: en el primero, dos agentes de control de tránsito actuaban en las esquinas como brigada de comprobación. Luego, mediante un handy , daban aviso al segundo puesto, donde otros dos agentes y un efectivo policial intervenían como brigada de detención. También participó la CNRT, que instaló puestos de fiscalización de transporte de pasajeros en algunas de las postas.
Por caso, en Congreso y Cabildo, constataron que un colectivero no tenía los papeles en regla. Pablo Martínez Carignano, director de Seguridad Vial de la ciudad, explicó que "la intención es hacer respetar las normativas vigentes y lograr que los conductores tomen conciencia de las leyes viales". Hubo cuestionamientos sobre la tarea de los agentes, que perciben 1144 pesos por cuatro horas y media de trabajo diario, divididas en tres turnos. El ex jefe de gobierno porteño y ahora legislador Aníbal Ibarra sostuvo: "Mauricio Macri hizo durante la campaña un discurso contra la Guardia Urbana y al final nos dio la razón: era un cuerpo necesario y con funciones distintas de las de la policía".
El presidente de la Asociación de Familiares de las Víctimas del Tránsito (Favat), Gregorio Dalbon, indicó que el gobierno porteño incurre en una acción inconstitucional al usar agentes "que carecen de aptitud y conocimiento para erradicar los accidentes viales".