11 de enero de 2008

La Nación: Bush presiona a Israel para que ponga fin a la ocupación

JERUSALEN.- Decidido a que palestinos e israelíes alcancen un acuerdo de paz definitivo antes de abandonar la Casa Blanca en enero de 2009, el presidente norteamericano George W. Bush reclamó ayer el fin de la ocupación de los territorios palestinos por parte de Israel.

"Un acuerdo debe estipular que habrá un final de la ocupación que comenzó en 1967", declaró Bush en Jerusalén, refiriéndose a la ocupación israelí de Cisjordania; la franja de Gaza, controlada desde junio por el grupo terrorista Hamas, y el este de Jerusalén, tras la guerra árabe-israelí de 1967.

Bush, que ayer visitó las ciudades palestinas de Ramallah y Belén, consideró que el acuerdo entre ambas partes debería quedar definido por "la línea de armisticio de 1949", en referencia a la frontera entre Israel y los territorios palestinos antes de la ocupación, con modificaciones puntuales para tener en cuenta las colonias judías "y asegurar que el Estado palestino sea viable y continuo".

Bush llegó anteayer a Israel, primera etapa de una gira por otros países de la región, para impulsar las negociaciones entre israelíes y palestinos, que habían sido relanzadas en noviembre durante la cumbre de Annapolis, patrocinada por Estados Unidos.

Las diferencias entre las partes se mantienen respecto de tres puntos cruciales: la futura frontera del Estado palestino, el estatus de Jerusalén y el retorno de más de 4 millones de refugiados palestinos, situación que Bush propuso solucionar mediante un mecanismo internacional de compensaciones para los expatriados.

"Es necesario apuntar a la creación de un estado palestino y nuevos mecanismos internacionales comprendidas las compensaciones para resolver la cuestión de los refugiados", dijo Bush, que minutos antes había sostenido que la paz en Medio Oriente exigirá "dolorosas" concesiones políticas tanto para el primer ministro israelí, Ehud Olmert, como para el presidente palestino, Mahmoud Abbas.

"¿Es posible que israelíes y palestinos trabajen sus diferencias sobre los asuntos en disputa para acordar una visión común?", se preguntó Bush. "Mi respuesta es absoluta: no sólo es posible, también es necesario. Para alcanzar una paz duradera, el presidente Abbas y el primer ministro Olmert tendrán que reunirse y tomar decisiones difíciles, y creo que lo harán".

Además del fin de la ocupación judía, Bush reclamó el cese de los ataques de la insurgencia palestina hacia Israel, en especial los bombardeos con misiles Qassam lanzados desde Gaza por los militantes de Hamas.

"No habrá Estado palestino que emane de la violencia", sentenció Bush, que también reclamó mayor flexibilidad del mundo árabe hacia el Estado judío. "Llamo a los países árabes a tender la mano a Israel, una medida esperada desde hace mucho tiempo", afirmó Bush.

Virtual estado de sitio

La visita de Bush a Ramallah, sede del gobierno palestino, se realizó en medio de excepcionales medidas de seguridad. La ciudad parecía en estado de sitio, con miles de policías y miembros de las fuerzas de seguridad en las calles, tiradores de elite en las azoteas y un amplio radio acordonado en torno a la Mukata, la sede del gobierno palestino.

Tras compartir una comida con Abbas, Bush siguió viaje hacia Belén, en el sur de Cisjordania. Ciudad natal de Jesús, Belén brindaba ayer una imagen fantasmal, con sus comercios cerrados y unos habitantes que ponían tan mala cara como el cielo, pese a recibir la visita de Bush, uno de los dirigentes cristianos más devotos del planeta.

Las fuerzas de seguridad palestinas y norteamericanas estaban en alerta máxima. Miles de hombres armados estaban apostados en la localidad a las puertas de Jerusalén, rodeada por la alta muralla de separación construida por Israel. Varios francotiradores vigilaban la basílica de la Natividad, en cuyo interior oró Bush.

"Viene él aquí y cierran todos los comercios. No nos dejan trabajar", protestó Alaa, de 26 años, dueña de un restaurante situado a dos pasos de la Natividad. "Esta visita no nos aportará nada y no modificará la situación entre israelíes y palestinos. Bush viene aquí únicamente para obtener apoyo en caso de guerra contra Irán", conjeturó.

Bush volará hoy al norte de Galilea y visitará el monte de las Bienaventuranzas, donde Jesús pronunció el Sermón de la Montaña. Luego continuará su gira por Kuwait, Bahrein, Emiratos Arabes Unidos, Arabia Saudita y Egipto, países a los que Washington considera clave para frenar la influencia de Irán en la región.