La Nación: "Recibiremos una ciudad con déficit"
Jorge Telerman había dicho, al hacer el balance de su gestión, que dejaba a su sucesor una ciudad con las cuentas claras. Pero el jefe de gobierno electo, Mauricio Macri, piensa todo lo contrario. "Va a dejar la ciudad con déficit, a menos que él haga las cuentas de una manera distinta de la mía", sostuvo ayer, al presentar a su futuro gabinete en la sede de Pro, con los ministros y subsecretarios de las distintas áreas ya confirmados, a los que calificó como "un equipo de trabajo de lujo".
Telerman no tardó en negar que existiera un rojo en las finanzas públicas. "Entiendo el lugar común de los que están por asumir, pero no es necesario abrir el paraguas. En la ciudad, los números y finanzas gozan de buena salud. Al irnos, dejaremos los sueldos de diciembre y los aguinaldos pagos, y 125 millones de pesos en caja", dijo el jefe de gobierno a LA NACION.
Más temprano, el líder del Pro, acompañado por la futura vicejefa de gobierno, Gabriela Michetti, había defendido a su equipo de ministros y asegurado que contará con un equipo "de mucho nivel profesional y gran capacitación".
"¿Si ratifico a mis ministros por todos los dichos que hubo últimamente? Por supuesto que sí; están todos confirmados y nadie va a cambiar. Confío plenamente en mi equipo. Lamentablemente, hay un sector de la política que se comporta de forma un tanto autoritaria, no respeta al 61 por ciento de los vecinos que han votado por un cambio, y antes de que asumamos empiezan a agredir y hacer campaña en contra de los integrantes del futuro gabinete", dijo Macri.
Por caso, Macri ratificó la designación como ministro de Salud de Jorge Lemus, actual director del hospital Fernández, donde en enero murió un paciente sometido a un tratamiento médico con una droga en fase experimental, hecho que ahora investiga la Justicia (ver aparte).
"Si creemos que hay inocencia, vamos a sostener [a cualquier funcionario cuestionado], pero si tenemos alguna duda [sobre el funcionario en cuestión], deberá dar un paso al costado; no vamos a apañar a nadie por más vínculos que tenga, vamos a privilegiar la honestidad y la capacidad", dijo.
No le faltó ironía
Sonriente, sereno e irónico, Macri pidió a sus opositores que lo dejaran "gobernar al menos unos meses, mostrar lo que se puede hacer en la ciudad y que después critiquen". Confesó: "La verdad es que la transición fue eterna, muy larga, pensé que nunca iba a terminar".
Cuando se le preguntó por el estado de las cuentas públicas que dejará Telerman, dijo: "Da un número negativo, por ahí él tiene alguna forma nueva de calcularlo, pero si lo hacemos de la forma tradicional, da negativo. De todos modos, el mayor déficit que deja el gobierno de Telerman, y todos los últimos gobiernos de la ciudad, es una deuda enorme en términos de infraestructura".
Le respondió el actual ministro de Hacienda, Sergio Beros: "Macri no pudo decir de cuánto era el déficit. Dicen esto porque no pueden dejar de decir lo que venían diciendo: primero, que era de $ 800 millones; después, de $ 600 millones, y después, de $ 350 millones. Ahora no dan números. La realidad nos da la razón a nosotros y los desmiente a ellos. Hay equilibrio en las cuentas", aseguró a LA NACION.
Macri también habló sobre los distintos problemas que heredará. "Hay inconvenientes con el estado actual de las escuelas, los hospitales, el espacio público, el medio ambiente, la urbanización de villas, el transporte... Hay una enorme deuda, porque claramente el modelo de clientelismo que se reiteró en la ciudad fue el de ajustar por la inversión."
En ese contexto, resaltó que su gestión estará apuntalada por la inversión en infraestructura. "Todo lo que vamos a hacer será controlado por la Legislatura. No pedimos un cheque en blanco, sólo más celeridad en la contratación para hacer obras en colegios de la ciudad antes del 1° de marzo", dijo Macri.
La policía, sin aviso
Consultado sobre versiones que indicaban que el gobierno nacional traspasaría a la ciudad los fondos necesarios para financiar la Policía Federal, Macri aseguró: "No nos dijeron nada". No obstante, planteó que está dispuesto a reunirse con las autoridades nacionales "para analizar todos los aspectos de la autonomía".
Horas antes de hablar con la prensa, poco después de las 9, Macri se reunió con todo su gabinete en la sede de Pro; anticipó que sus ministros se reunirán cada 15 días en distintos barrios de la ciudad y que él también brindará conferencias de prensa con esa frecuencia para contar las acciones realizadas.
"Nuestra política será estar la mitad del tiempo en la calle, cerca de los problemas de la gente, y la otra mitad en la oficina. Pero queremos mostrar las cosas de a poco; no anunciaremos proyectos porque después las cosas se complican", dijo Macri.
Telerman no tardó en negar que existiera un rojo en las finanzas públicas. "Entiendo el lugar común de los que están por asumir, pero no es necesario abrir el paraguas. En la ciudad, los números y finanzas gozan de buena salud. Al irnos, dejaremos los sueldos de diciembre y los aguinaldos pagos, y 125 millones de pesos en caja", dijo el jefe de gobierno a LA NACION.
Más temprano, el líder del Pro, acompañado por la futura vicejefa de gobierno, Gabriela Michetti, había defendido a su equipo de ministros y asegurado que contará con un equipo "de mucho nivel profesional y gran capacitación".
"¿Si ratifico a mis ministros por todos los dichos que hubo últimamente? Por supuesto que sí; están todos confirmados y nadie va a cambiar. Confío plenamente en mi equipo. Lamentablemente, hay un sector de la política que se comporta de forma un tanto autoritaria, no respeta al 61 por ciento de los vecinos que han votado por un cambio, y antes de que asumamos empiezan a agredir y hacer campaña en contra de los integrantes del futuro gabinete", dijo Macri.
Por caso, Macri ratificó la designación como ministro de Salud de Jorge Lemus, actual director del hospital Fernández, donde en enero murió un paciente sometido a un tratamiento médico con una droga en fase experimental, hecho que ahora investiga la Justicia (ver aparte).
"Si creemos que hay inocencia, vamos a sostener [a cualquier funcionario cuestionado], pero si tenemos alguna duda [sobre el funcionario en cuestión], deberá dar un paso al costado; no vamos a apañar a nadie por más vínculos que tenga, vamos a privilegiar la honestidad y la capacidad", dijo.
No le faltó ironía
Sonriente, sereno e irónico, Macri pidió a sus opositores que lo dejaran "gobernar al menos unos meses, mostrar lo que se puede hacer en la ciudad y que después critiquen". Confesó: "La verdad es que la transición fue eterna, muy larga, pensé que nunca iba a terminar".
Cuando se le preguntó por el estado de las cuentas públicas que dejará Telerman, dijo: "Da un número negativo, por ahí él tiene alguna forma nueva de calcularlo, pero si lo hacemos de la forma tradicional, da negativo. De todos modos, el mayor déficit que deja el gobierno de Telerman, y todos los últimos gobiernos de la ciudad, es una deuda enorme en términos de infraestructura".
Le respondió el actual ministro de Hacienda, Sergio Beros: "Macri no pudo decir de cuánto era el déficit. Dicen esto porque no pueden dejar de decir lo que venían diciendo: primero, que era de $ 800 millones; después, de $ 600 millones, y después, de $ 350 millones. Ahora no dan números. La realidad nos da la razón a nosotros y los desmiente a ellos. Hay equilibrio en las cuentas", aseguró a LA NACION.
Macri también habló sobre los distintos problemas que heredará. "Hay inconvenientes con el estado actual de las escuelas, los hospitales, el espacio público, el medio ambiente, la urbanización de villas, el transporte... Hay una enorme deuda, porque claramente el modelo de clientelismo que se reiteró en la ciudad fue el de ajustar por la inversión."
En ese contexto, resaltó que su gestión estará apuntalada por la inversión en infraestructura. "Todo lo que vamos a hacer será controlado por la Legislatura. No pedimos un cheque en blanco, sólo más celeridad en la contratación para hacer obras en colegios de la ciudad antes del 1° de marzo", dijo Macri.
La policía, sin aviso
Consultado sobre versiones que indicaban que el gobierno nacional traspasaría a la ciudad los fondos necesarios para financiar la Policía Federal, Macri aseguró: "No nos dijeron nada". No obstante, planteó que está dispuesto a reunirse con las autoridades nacionales "para analizar todos los aspectos de la autonomía".
Horas antes de hablar con la prensa, poco después de las 9, Macri se reunió con todo su gabinete en la sede de Pro; anticipó que sus ministros se reunirán cada 15 días en distintos barrios de la ciudad y que él también brindará conferencias de prensa con esa frecuencia para contar las acciones realizadas.
"Nuestra política será estar la mitad del tiempo en la calle, cerca de los problemas de la gente, y la otra mitad en la oficina. Pero queremos mostrar las cosas de a poco; no anunciaremos proyectos porque después las cosas se complican", dijo Macri.