Clarín: Victoria para el Ejército en el Líbano
El Ejército libanés logró ayer tomar el control del campo de refugiados palestinos de Nahr al Bared, en el norte del Líbano, después de más de tres meses de sangrientos combates con los islamistas de Fatah al Islam, y mató al líder del grupo, Shaker al Abssi, según fuentes de seguridad libanesas.
Los últimos enfrentamientos en el campamento dejaron ayer 37 insurgentes y cinco soldados muertos, mientras que 20 milicianos fueron capturados, según fuentes del Ejército.
Durante toda la mañana se oyeron ráfagas de ametralladoras en el interior del campo, donde los soldados iban casa por casa persiguiendo a los últimos islamistas emboscados entre las ruinas.
A última hora, el Ejército seguía buscando a insurgentes en la región montañosa y recóndita de Akkar, a unos kilómetros al noreste del campo.
El cadáver de Al Abssi estaba entre las víctimas mortales llevadas a un hospital en Trípoli tras la toma del campamento por parte del Ejército. Inicialmente su destino era incierto y medios locales habían sugerido que el líder de los militantes islámicos que tomaron el campamento el 20 de mayo había logrado escapar.
Ayer a la tarde, tras asumir el control del campo palestino, los soldados libaneses celebraron con disparos al aire, mientras los habitantes bailaban en las calles.
El primer ministro libanés, Fouad Siniora, saludó "la mayor victoria libanesa sobre los terroristas" y se comprometió a reconstruir el campo; por eso instó a los países donantes a reunirse el 10 de setiembre. Siniora aseguró que, a partir de ahora, el campo estará "solamente bajo autoridad del Estado libanés".
Hasta ahora, por un acuerdo del año 1969, las fuerzas libanesas no podían entrar a la docena de campos de refugiados palestinos en el Líbano. La seguridad en estos campamentos estaba en manos palestinas.
Los últimos enfrentamientos en el campamento dejaron ayer 37 insurgentes y cinco soldados muertos, mientras que 20 milicianos fueron capturados, según fuentes del Ejército.
Durante toda la mañana se oyeron ráfagas de ametralladoras en el interior del campo, donde los soldados iban casa por casa persiguiendo a los últimos islamistas emboscados entre las ruinas.
A última hora, el Ejército seguía buscando a insurgentes en la región montañosa y recóndita de Akkar, a unos kilómetros al noreste del campo.
El cadáver de Al Abssi estaba entre las víctimas mortales llevadas a un hospital en Trípoli tras la toma del campamento por parte del Ejército. Inicialmente su destino era incierto y medios locales habían sugerido que el líder de los militantes islámicos que tomaron el campamento el 20 de mayo había logrado escapar.
Ayer a la tarde, tras asumir el control del campo palestino, los soldados libaneses celebraron con disparos al aire, mientras los habitantes bailaban en las calles.
El primer ministro libanés, Fouad Siniora, saludó "la mayor victoria libanesa sobre los terroristas" y se comprometió a reconstruir el campo; por eso instó a los países donantes a reunirse el 10 de setiembre. Siniora aseguró que, a partir de ahora, el campo estará "solamente bajo autoridad del Estado libanés".
Hasta ahora, por un acuerdo del año 1969, las fuerzas libanesas no podían entrar a la docena de campos de refugiados palestinos en el Líbano. La seguridad en estos campamentos estaba en manos palestinas.