21 de agosto de 2007

La Nación: Ya mataron a casi tantos policías como en todo 2006

En lo que va del año fueron asesinados 11 oficiales y suboficiales de la Policía Federal, uno menos que durante todo el último año, según surge de las estadísticas de la propia fuerza. En la mayoría de los hechos las muertes se produjeron en el conurbano bonaerense y en ocasión de robo. Esta sucesión de casos, que provoca preocupación en el ámbito oficial, estaría vinculada, según especialistas consultados por LA NACION, con el reciente aumento del robo de automotores. Un estudio del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi) mostró que durante los cinco primeros meses del año la sustracción de autos creció en el país, en comparación con 2006, un 22,6%. En la provincia de Buenos Aires el aumento fue del 21,1 por ciento. El vocero de la Policía Federal, comisario mayor Daniel Rodríguez, dijo que aproximadamente el 85 por ciento de los crímenes de policías federales se produjo en el conurbano y con personal que en esos momentos no estaba prestando servicio a la institución. “En muchos casos se trató de hombres de nuestra fuerza que trabajaban como custodios para particulares o para empresas privadas, o que les tocó estar presentes en el momento en que se cometía un delito”, agregó. La muerte del jefe de un grupo de rescate de elite de la Superintendencia de Bomberos de la Policía Federal, oficial inspector Néstor Fabián Escobar, muerto hace nueve días de un tiro en la cabeza cuando cinco delincuentes intentaron robarle el auto en Gerli, partido de Avellaneda, se transformó en el undécimo miembro de esa fuerza federal fallecido durante los primeros ocho meses del año. El episodio fue similar al que sufrió el 27 de junio pasado, en Villa Adelina, el comisario Fernando Sandoval, de 47 años, jefe de la comisaría 48a., que se resistió al intento de asalto de su vehículo, baleó a los asaltantes y mató a dos de ellos. Sandoval recibió cinco disparos y murió mientras era trasladado a un hospital. Los datos obtenidos por Cesvi, entidad privada que se dedica a la investigación en seguridad vial, integrada por las principales aseguradoras, que basa sus estadísticas en las denuncias de robo recibidas por los asegurados, fueron desestimados por el subsecretario de Seguridad bonaerense, Martín Arias Duval, que manifestó que las estadísticas muestran que el robo de automotores no sólo no creció sino que, por el contrario, descendió. A la vez, vinculó estas muertes con la costumbre tradicional que tienen los policías en casi todo el mundo, de portar el arma reglamentaria cuando no están de servicio. Desde el regreso de la democracia, en 1983, el récord de oficiales y suboficiales fallecidos se dio durante la crisis política e institucional que atravesó la Argentina en 2001. Ese año, la Policía Federal perdió 55 hombres y otros 132 sufrieron heridas y mutilaciones; la máxima cifra se registró en 1976, cuando fueron asesinados 59 oficiales y suboficiales de la fuerza. Por eso, la repetición de hechos disparó la alarma en el ámbito oficial. "Para atacar este flagelo se debe combatir a los desarmaderos ilegales", sostuvo a LA NACION Norberto Quantín, ex fiscal de la Cámara Penal y ex secretario de Seguridad Interior. Quantín, licenciado en Criminología por la Universidad de Madrid, agregó: "Cuando estuve a cargo de la seguridad combatimos los desarmaderos. Con sólo esa medida, el robo de automotores descendió un 50 por ciento y, con ello, las muertes". Según sostuvo Quantín, los desarmaderos han vuelto a tener los beneficios que tenían hace algunos años. "Les está yendo muy bien", expresó el ex funcionario. Y aconsejó: "Para que haya menos muertos, hay que atacarlos, pero no es algo fácil, ya que financian la política y las mafias". Pero ésta no es la única razón. Quantín también agregó que hay otro motivo de muertes evitables. "Los oficiales siempre están armados, estén o no de franco. Por eso, al ser agredidos, reaccionan." Matar para robar autos El superintendente retirado Osvaldo Seisdedos, que estuvo a cargo del área de investigaciones de la policía bonaerense hasta 2006, manifestó a LA NACION que durante su gestión se cerraron unos 10.000 desarmaderos y el robo de vehículos bajó de 120.000, en 2002, a 28.000, en diciembre de 2005. "En la actualidad, en el conurbano hay tres homicidios por día por robo de automóviles", agregó Seisdedos. El veterano jefe policial bonaerense resaltó que ahora falta un control más estricto en el trabajo que desarrollan los desarmaderos. "Luchar contra los desarmaderos ilegales era una verdadera cruzada, pero hoy las autoridades deben de tener otras prioridades", agregó Seisdedos. Policías sin armas Arias Duval, subsecretario de Seguridad bonaerense, cuestionó las estadísticas de Cesvi y aclaró que es la portación de armas la principal causa de muertes de hombres y mujeres de las fuerzas de seguridad. "En la primera gestión de [León] Arslanian [secretario de Seguridad provincial], se autorizaba a los oficiales a no llevar el arma cuando no estaban de servicio; su uso es opcional. En la mayoría de los homicidios en ocasión de robo, el personal está armado", dijo a LA NACION Arias Duval, que explicó que sólo el 34% de los homicidios se producen en robos. Explicó que están trabajando para que los policías que no están de servicio no salgan armados a la calle, pero reconoció que no es una tarea sencilla: "Con el personal de mayor jerarquía, es más complicado. De los oficiales recién recibidos, muchos optan por no utilizarlas. Fuera de servicio, portar el arma es un derecho". Según las estadísticas del gobierno provincial, la sustracción de vehículos en julio de 2007, en comparación con junio, sólo subió el 0,34 por ciento. Aunque nadie se animó a decirlo, lo cierto es que desde el ámbito oficial hay preocupación por la sucesión de asesinatos de policías federales.