La Nación: Una pista clave podría complicar a Miceli
Mientras pasan los días sin que la ministra de Economía, Felisa Miceli, aporte pruebas sobre el origen del dinero hallado en su despacho hace un mes, la Justicia suma pistas que ponen en duda la explicación que dio la funcionaria la semana última.
Ayer se agregó otro elemento clave: en el banco del que habría salido el dinero no existirían cuentas a nombre de Horacio Miceli, hermano de la ministra. Según contó ella, él le había prestado la plata para una operación inmobiliaria que al final no se hizo.
La información, confiada a LA NACION por fuentes de la causa, surge de los datos que el Banco Central le remitió ayer al fiscal de Investigaciones Administrativas, Manuel Garrido.
La institución informó a qué entidad había enviado el fajo de 100.000 pesos encontrado en el baño del despacho de la ministra, la mañana del 5 de junio. Y detalló que salió de sus arcas la semana del 20 de mayo. Es decir, 15 días antes del hallazgo.
El dinero estaba cerrado al vacío y tenía la etiqueta del Banco Central con un número de lote, 38057 bco30, dato que sirvió para conocer la ruta que siguió desde que salió del edificio de la autoridad monetaria. En la bolsa había además 31.000 dólares.
El nombre del banco al que se envió el dinero permanece en estricta reserva. Pero de acuerdo con las investigaciones preliminares de Garrido y del fiscal del caso, Guillermo Marijuan, allí no existirían cuentas de la ministra ni de su hermano ni de sus respectivas parejas.
Esa información será confirmada en los próximos días por el Banco Central, que deberá responder un pedido de Marijuan. El fiscal quiere saber en qué entidades tienen cuentas la ministra y su esposo, el funcionario Ricardo Velasco; Horacio Miceli y su mujer, Claudia Consigli, y las empresas del hermano de la ministra, una farmacéutica, una productora de espectáculos y un compañía de aviación.
La autoridad monetaria también deberá informar sobre todos los movimientos que hayan tenido esas cuentas durante los últimos meses. Si es cierto que el hermano le prestó el dinero, advierten los investigadores, él debería haber hecho una extracción de dinero reciente de un monto compatible con el encontrado en el ministerio.
Horacio Miceli no será llamado a declarar como testigo porque al ser el hermano de la ministra, su testimonio sería nulo.
Para llegar hasta el fondo en esa línea de investigación, Garrido le sugirió a Marijuan que pidiera datos sobre todas las extracciones de 100.000 pesos o más registradas en el banco al que fue a parar el dinero del Central, desde el 20 de mayo hasta el día del hallazgo. Los fiscales también intentarán determinar si el fajo quedó en ese banco o si fue remitido a otra entidad.
Nuevas declaraciones
Marijuan, que el viernes había allanado el despacho de Miceli, sigue acumulando declaraciones testimoniales.
Ayer declararon en su fiscalía de los tribunales de Retiro cinco empleados del Ministerio de Economía (tres secretarias privadas de Miceli, una empleada administrativa de la secretaría privada y un funcionario de otra dependencia) y cuatro policías federales, detallaron a LA NACION fuentes del caso.
Durante el operativo del viernes, el fiscal secuestró las agendas de las secretarias privadas de Miceli y miró el registro de audiencias de la ministra. Los funcionarios que acompañaron al fiscal hicieron además un plano detallado del 5° piso del edificio, donde tiene su despacho Miceli. Las autoridades del ministerio se comprometieron además a enviarle los videos de seguridad del 5° piso. Miceli aseguró ante la prensa que el dinero lo había entrado ella misma el 4 de junio.
El fiscal -tiene delegada la investigación por decisión de la jueza María Servini de Cubría- quiere saber algo más del momento posterior al hallazgo del dinero. La plata la encontró la división antiexplosivos de la Policía Federal, a las 8 de la mañana del 5 de junio, durante un operativo de rutina.
Los policías que protagonizaron el hallazgo dejaron los detalles asentados en un acta. Ese escrito lo difundió el Ministerio de Economía el 25 de junio, luego de que el semanario Perfil revelara el hallazgo del dinero. Ese medio aseguró que se habían encontrado 241.000 dólares.
Antes, las autoridades de Economía habían pedido el original del acta en la división antiexplosivos de la Policía Federal, según admitieron ante Marijuan agentes de esa dependencia y empleados del Ministerio de Economía.
Ese pedido también quedará bajo investigación de la Justicia. Fuentes del caso explicaron a LA NACION que es al menos irregular que las autoridades de un organismo pidan a la policía un acta de una inspección hecha en sus oficinas.
Ayer se agregó otro elemento clave: en el banco del que habría salido el dinero no existirían cuentas a nombre de Horacio Miceli, hermano de la ministra. Según contó ella, él le había prestado la plata para una operación inmobiliaria que al final no se hizo.
La información, confiada a LA NACION por fuentes de la causa, surge de los datos que el Banco Central le remitió ayer al fiscal de Investigaciones Administrativas, Manuel Garrido.
La institución informó a qué entidad había enviado el fajo de 100.000 pesos encontrado en el baño del despacho de la ministra, la mañana del 5 de junio. Y detalló que salió de sus arcas la semana del 20 de mayo. Es decir, 15 días antes del hallazgo.
El dinero estaba cerrado al vacío y tenía la etiqueta del Banco Central con un número de lote, 38057 bco30, dato que sirvió para conocer la ruta que siguió desde que salió del edificio de la autoridad monetaria. En la bolsa había además 31.000 dólares.
El nombre del banco al que se envió el dinero permanece en estricta reserva. Pero de acuerdo con las investigaciones preliminares de Garrido y del fiscal del caso, Guillermo Marijuan, allí no existirían cuentas de la ministra ni de su hermano ni de sus respectivas parejas.
Esa información será confirmada en los próximos días por el Banco Central, que deberá responder un pedido de Marijuan. El fiscal quiere saber en qué entidades tienen cuentas la ministra y su esposo, el funcionario Ricardo Velasco; Horacio Miceli y su mujer, Claudia Consigli, y las empresas del hermano de la ministra, una farmacéutica, una productora de espectáculos y un compañía de aviación.
La autoridad monetaria también deberá informar sobre todos los movimientos que hayan tenido esas cuentas durante los últimos meses. Si es cierto que el hermano le prestó el dinero, advierten los investigadores, él debería haber hecho una extracción de dinero reciente de un monto compatible con el encontrado en el ministerio.
Horacio Miceli no será llamado a declarar como testigo porque al ser el hermano de la ministra, su testimonio sería nulo.
Para llegar hasta el fondo en esa línea de investigación, Garrido le sugirió a Marijuan que pidiera datos sobre todas las extracciones de 100.000 pesos o más registradas en el banco al que fue a parar el dinero del Central, desde el 20 de mayo hasta el día del hallazgo. Los fiscales también intentarán determinar si el fajo quedó en ese banco o si fue remitido a otra entidad.
Nuevas declaraciones
Marijuan, que el viernes había allanado el despacho de Miceli, sigue acumulando declaraciones testimoniales.
Ayer declararon en su fiscalía de los tribunales de Retiro cinco empleados del Ministerio de Economía (tres secretarias privadas de Miceli, una empleada administrativa de la secretaría privada y un funcionario de otra dependencia) y cuatro policías federales, detallaron a LA NACION fuentes del caso.
Durante el operativo del viernes, el fiscal secuestró las agendas de las secretarias privadas de Miceli y miró el registro de audiencias de la ministra. Los funcionarios que acompañaron al fiscal hicieron además un plano detallado del 5° piso del edificio, donde tiene su despacho Miceli. Las autoridades del ministerio se comprometieron además a enviarle los videos de seguridad del 5° piso. Miceli aseguró ante la prensa que el dinero lo había entrado ella misma el 4 de junio.
El fiscal -tiene delegada la investigación por decisión de la jueza María Servini de Cubría- quiere saber algo más del momento posterior al hallazgo del dinero. La plata la encontró la división antiexplosivos de la Policía Federal, a las 8 de la mañana del 5 de junio, durante un operativo de rutina.
Los policías que protagonizaron el hallazgo dejaron los detalles asentados en un acta. Ese escrito lo difundió el Ministerio de Economía el 25 de junio, luego de que el semanario Perfil revelara el hallazgo del dinero. Ese medio aseguró que se habían encontrado 241.000 dólares.
Antes, las autoridades de Economía habían pedido el original del acta en la división antiexplosivos de la Policía Federal, según admitieron ante Marijuan agentes de esa dependencia y empleados del Ministerio de Economía.
Ese pedido también quedará bajo investigación de la Justicia. Fuentes del caso explicaron a LA NACION que es al menos irregular que las autoridades de un organismo pidan a la policía un acta de una inspección hecha en sus oficinas.