La Nación: Caso López: investigación en una cárcel
Luego de conocida la hipótesis de que represores detenidos en la cárcel de Marcos Paz organizaron el secuestro y la desaparición de Jorge Julio López, el ministro de Justicia, Alberto Iribarne, ordenó una auditoría sobre todas las líneas de teléfono del penal.
La idea de Iribarne es despejar las dudas que motivaron el allanamiento a la cárcel dispuesto por el juez Arnaldo Corazza, el 28 del mes pasado, explicaron a LA NACION fuentes del ministerio.
En el mismo sentido, instruyó al director del Servicio Penitenciario Federal, Hugo Soza, la apertura de una investigación administrativa para verificar que los represores detenidos en Marcos Paz no recibieran un trato mejor al del resto de los presos. Eso había ordenado Iribarne en noviembre pasado. En Marcos Paz hay más de 40 represores detenidos por crímenes de la última dictadura militar. Uno de ellos es Miguel Etchecolatz. López desapareció luego de testificar en contra del ex policía bonaerense.
La hipótesis sobre la posible intervención en la desaparición de López de una banda con contactos en el SPF y en el penal de Marcos Paz había sido deslizada por la comisión de investigadores del caso, dirigida por el superintendente de la policía bonaerense, Hugo Matzkin. "Hemos estudiado comunicaciones que nos conducen a Marcos Paz", dijeron entonces.
Aunque mandaron a auditar los teléfonos de Marcos Paz, en el Ministerio de Justicia no creen en la hipótesis del Ministerio de Seguridad bonaerense, que mencionó una posible "solidaridad de uniforme" de parte de los penitenciarios hacia los represores. "Si es por eso, los policías bonaerenses pertenecen a la misma fuerza que Etchecolatz. Además, los militares detenidos en cuarteles cuentan con facilidades que no tienen en Marcos Paz", indicaron en Justicia.
La idea de Iribarne es despejar las dudas que motivaron el allanamiento a la cárcel dispuesto por el juez Arnaldo Corazza, el 28 del mes pasado, explicaron a LA NACION fuentes del ministerio.
En el mismo sentido, instruyó al director del Servicio Penitenciario Federal, Hugo Soza, la apertura de una investigación administrativa para verificar que los represores detenidos en Marcos Paz no recibieran un trato mejor al del resto de los presos. Eso había ordenado Iribarne en noviembre pasado. En Marcos Paz hay más de 40 represores detenidos por crímenes de la última dictadura militar. Uno de ellos es Miguel Etchecolatz. López desapareció luego de testificar en contra del ex policía bonaerense.
La hipótesis sobre la posible intervención en la desaparición de López de una banda con contactos en el SPF y en el penal de Marcos Paz había sido deslizada por la comisión de investigadores del caso, dirigida por el superintendente de la policía bonaerense, Hugo Matzkin. "Hemos estudiado comunicaciones que nos conducen a Marcos Paz", dijeron entonces.
Aunque mandaron a auditar los teléfonos de Marcos Paz, en el Ministerio de Justicia no creen en la hipótesis del Ministerio de Seguridad bonaerense, que mencionó una posible "solidaridad de uniforme" de parte de los penitenciarios hacia los represores. "Si es por eso, los policías bonaerenses pertenecen a la misma fuerza que Etchecolatz. Además, los militares detenidos en cuarteles cuentan con facilidades que no tienen en Marcos Paz", indicaron en Justicia.