La Nación: Triple atentado suicida en el norte de Irak: 85 muertos
BAGDAD.- En una de las jornadas más sangrientas de Irak en lo que va del año, por lo menos 85 personas murieron y más de 200 resultaron heridas en un triple atentado en la ciudad de Kirkuk, en el norte de Irak, donde reside la mayor comunidad kurda del país.La ola de ataques aumenta aún más la presión sobre el presidente George W. Bush en momentos en que el Senado norteamericano le exige que anuncie el inicio de un plan de retirada gradual de las tropas norteamericanas y que el primer ministro iraquí, Nouri al-Maliki, afirma que las fuerzas de seguridad iraquíes están listas para hacerse cargo de la situación.
Sin embargo, el máximo general de las fuerzas armadas estadounidense, Peter Pace, desmintió ayer la posibilidad de una retirada anticipada y anunció que, de ser necesario, podría solicitar un incremento aún mayor en el número de soldados en Irak.
El ataque más mortífero de ayer ocurrió cerca del mediodía, cuando un suicida hizo estallar un camión cargado de explosivos frente a la sede del centro cultural del partido Unión Patriótica del Kurdistán (UPK), del presidente iraquí Jalal Talabani. Por lo menos 80 personas murieron, entre ellas mujeres y niños. Según las autoridades iraquíes, se trató del peor atentado en Kirkuk desde la invasión, en marzo de 2003.
Una hora más tarde, un coche bomba estalló cerca de un mercado ubicado a 700 metros de donde ocurrió la primera explosión y, minutos después, en el sur de la ciudad, hubo una tercera explosión contra una patrulla de la policía, donde murieron varias personas.
Los ataques acentuaron aún más las tensiones étnicas que habían aflorado en Kirkuk y en otras ciudades tras la caída del régimen del ex presidente iraquí Saddam Hussein. Desde entonces, los kurdos presionan para que la ciudad, ubicada 250 kilómetros al norte de Bagdad, sea incluida dentro de la zona de autonomía kurda al norte del país, aspiración que es rechazada tanto por los árabes como por los turcomanos.
Los ataques de ayer coincidieron con el lanzamiento de una gran ofensiva de las tropas norteamericanas en el sur de Bagdad contra refugios de militantes de Al-Qaeda.
Mientras tanto, el general Pace dijo ayer que los altos mandos militares terminarán de evaluar las consecuencias de tener diversos niveles de presencia militar en Irak antes de septiembre, cuando Bush reciba un informe sobre la situación. "De esa forma, sabremos si tenemos que aumentar o disminuir el número de soldados en Irak, y estaremos en condiciones de ejecutar cualquier política que elija el presidente", dijo Pace.
En contradicción con Pace, el teniente general Raymond Odierno, segundo al mando de las tropas en Irak, sostuvo que él no prevé solicitar más soldados. "En estos momentos, no puedo vislumbrar una evaluación que diga que necesitamos más soldados", dijo.
Por su parte, Al-Maliki afirmó ayer que los soldados estadounidenses en Irak, que actualmente suman 159.000, pueden irse cuando quieran, ya que las fuerzas de seguridad iraquíes, según el primer ministro, están listas para asumir la responsabilidades en el país.