La Nación: Lograron evitar un atentado de ETA con coche bomba
MADRID.- El gobierno español anunció ayer que el grupo terrorista vasco ETA pretendía cometer ayer o anteayer -durante el debate anual sobre el Estado de la Nación en el Parlamento- un atentado con una camioneta cargada con 140 kilos de explosivos, que fue interceptada el lunes en el País Vasco francés.
Según el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, se desconoce dónde se iba a producir el atentado, pero es "bastante evidente que pretendía causar víctimas mortales".
El atentado se frustró gracias a que las fuerzas de seguridad francesas interceptaron el lunes a tres etarras en el País Vasco francés con una camioneta llena de cloratita.
La cloratita, según señaló Pérez Rubalcaba, es un explosivo que "vive poco tiempo", lo que indica que España estaba "ante un coche bomba que iba a explotar inmediatamente, probablemente ayer [por anteayer] u hoy [por ayer] por la mañana".
Además, se encontraron dos detonadores, lo que quiere decir, según el ministro, que "se trataba de una sola bomba, de una sola camioneta-bomba", ya que tenían uno para estallar y otro por si fallaba.
En la camioneta también se halló cordón detonante, que indica que el atentado no se iba a hacer con sistema electrónico, sino manualmente, lo que evita que la explosión pueda ser impedida con inhibidores.
Pocas horas después del hallazgo de la camioneta, en la madrugada de anteayer otros dos presuntos etarras fueron detenidos en las afueras de París. Según Pérez Rubalcaba, se trata de dos miembros del "aparato logístico" de ETA que huyeron tras los arrestos ocurridos en el sur de Francia. En total suman once los terroristas detenidos desde que el grupo vasco puso fin a la tregua con el gobierno español, el pasado 5 de junio.
El atentado se iba a producir, según dijo el ministro, durante el debate anual sobre el Estado de la Nación que concluye hoy en el Parlamento, donde ayer el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, volvió a ser blanco de duros ataques por parte de la oposición.
El conservador Partido Popular (PP) presentó ayer una propuesta para obligar al gobierno socialista a que presente las actas de los supuestos contactos mantenidos con militantes de ETA.
El principal partido de la oposición también pidió la anulación del acuerdo parlamentario de 2005 que autorizó al gobierno a dialogar con ETA en ausencia de hechos de violencia por parte de la banda terrorista.
Según el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, se desconoce dónde se iba a producir el atentado, pero es "bastante evidente que pretendía causar víctimas mortales".
El atentado se frustró gracias a que las fuerzas de seguridad francesas interceptaron el lunes a tres etarras en el País Vasco francés con una camioneta llena de cloratita.
La cloratita, según señaló Pérez Rubalcaba, es un explosivo que "vive poco tiempo", lo que indica que España estaba "ante un coche bomba que iba a explotar inmediatamente, probablemente ayer [por anteayer] u hoy [por ayer] por la mañana".
Además, se encontraron dos detonadores, lo que quiere decir, según el ministro, que "se trataba de una sola bomba, de una sola camioneta-bomba", ya que tenían uno para estallar y otro por si fallaba.
En la camioneta también se halló cordón detonante, que indica que el atentado no se iba a hacer con sistema electrónico, sino manualmente, lo que evita que la explosión pueda ser impedida con inhibidores.
Pocas horas después del hallazgo de la camioneta, en la madrugada de anteayer otros dos presuntos etarras fueron detenidos en las afueras de París. Según Pérez Rubalcaba, se trata de dos miembros del "aparato logístico" de ETA que huyeron tras los arrestos ocurridos en el sur de Francia. En total suman once los terroristas detenidos desde que el grupo vasco puso fin a la tregua con el gobierno español, el pasado 5 de junio.
El atentado se iba a producir, según dijo el ministro, durante el debate anual sobre el Estado de la Nación que concluye hoy en el Parlamento, donde ayer el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, volvió a ser blanco de duros ataques por parte de la oposición.
El conservador Partido Popular (PP) presentó ayer una propuesta para obligar al gobierno socialista a que presente las actas de los supuestos contactos mantenidos con militantes de ETA.
El principal partido de la oposición también pidió la anulación del acuerdo parlamentario de 2005 que autorizó al gobierno a dialogar con ETA en ausencia de hechos de violencia por parte de la banda terrorista.