11 de julio de 2007

La Nación: En el macrismo creen que el Gobierno no transferirá la policía a la ciudad

Las negociaciones por el traspaso de unos 15.000 hombres de la Policía Federal a la ciudad entraron en un paréntesis ayer, luego de que el jefe de gabinete de la Nación, Alberto Fernández, anunciara al diputado macrista Federico Pinedo que resulta altamente improbable que el Congreso apruebe la transferencia de los fondos necesarios para financiar el funcionamiento de la fuerza cuando dependa del gobierno porteño.

El malestar en Pro no se hizo esperar. "Sin recursos no hay seguridad", sintetizó Pinedo, para explicar que la Capital no puede costear los aproximadamente 1000 millones de pesos anuales que hoy recibe la Superintendencia de Seguridad Metropolitana. La cifra significa el 10% del presupuesto total de Buenos Aires.

Su par Eugenio Burzaco, interlocutor de Pro en materia de seguridad, fue más contundente: "No hay voluntad de traspaso. Si me regalan un auto sin motor, sin vidrios y sin ruedas, en realidad no me están regalando un auto. Hablamos de recursos que la Nación ya gasta y que la Constitución ordena derivar. Si no avanzan, es porque no quieren", dijo a LA NACION.

Luego de ganar las elecciones porteñas por el 61% de los votos, Mauricio Macri comenzó a reclamar la plena autonomía de la ciudad para, al asumir, poder contar con las herramientas necesarias para cumplir varias promesas de campaña. Esencialmente, dar mayor seguridad a los porteños y mejorar el transporte público.

Para eso, Macri mantuvo una primera reunión con el presidente Néstor Kirchner hace dos semanas. Según reconstruyó el líder de Compromiso para el Cambio (CPC), Kirchner se comprometió entonces a reformar la ley Cafiero -que impide a la ciudad tener una policía propia- antes del 15 de agosto. La discusión sobre el aspecto presupuestario, dijo Macri, había quedado para más adelante. Sin embargo, había optimismo.

Ayer, el optimismo terminó. "Queremos que la transferencia de la policía a la ciudad no quede en una mera enunciación de deseos", sostuvo el vicepresidente de CPC, Horacio Rodríguez Larreta, mientras espera el regreso de Macri desde París.

Pese a las insistentes llamadas de LA NACION, los voceros de Alberto Fernández no respondieron para conocer su versión de lo conversado ayer con Pinedo. Según el diputado, también habrá dificultad para transferir de la Nación a la ciudad la administración del puerto. Fernández le habría dicho que "hay un sector del Gobierno y otro de los operadores portuarios que se oponen".

En cambio, el jefe de Gabinete mostró la aprobación oficial para entregar a la ciudad el manejo de la red de subtes de la Capital y para crear un ente metropolitano del transporte -con participación de la ciudad, la Nación y la provincia de Buenos Aires- que regulará a los trenes y los colectivos interjurisdiccionales. "Los que circulen sólo por la Capital serán controlados por el gobierno porteño", dijo Pinedo.

Además, Fernández dijo que no habría problema para que el Congreso refrendara el convenio para el traspaso de competencias penales a la justicia contravencional, ya ratificado por la Legislatura porteña.