17 de julio de 2007

La Nación: El macrismo amenaza con un plebiscito para pasar la policía

La discusión por la transferencia de la Policía Federal a la Capital sumó ayer un capítulo inesperado: el macrismo no duda en llamar a una consulta popular sobre ese traspaso si las negociaciones con el gobierno nacional siguen estancadas, como denuncian que sucede, a pesar de la promesa de Néstor Kirchner de acelerar las conversaciones para que la ciudad tenga esa fuerza de seguridad.

De hecho, ayer Mauricio Macri, que asumirá la jefatura del gobierno el 10 de diciembre, envió un escrito al ministro del Interior de la Nación, Aníbal Fernández, para que reciba en carácter de negociadores de Pro a los diputados nacionales Cristian Ritondo y Eugenio Burzaco.

Con rapidez, Fernández le respondió que no los recibiría, que la cuestión la deben resolver en el Congreso, según confiaron fuentes oficiales y macristas a LA NACION.

El macrismo no sólo piensa en una consulta popular llegado el caso, sino en convocar a una marcha y hasta iniciar acciones judiciales si antes del 15 del mes próximo el gobierno nacional no muestra disposición para conformar una mesa de diálogo.

De ese modo, busca lograr mayor celeridad para definir los temas vinculados con el traspaso de la policía y su correspondiente partida presupuestaria, estimada en unos 900 millones de pesos. Es que si bien el gobierno nacional ha ratificado su voluntad de concretar esa transferencia de la fuerza de seguridad, responsabilizó al Congreso Nacional, con mayoría oficialista, de los obstáculos que pudieran existir para transferir esos fondos.

"Hasta ahora, de parte del gobierno nacional, tuvimos más piedras en el camino que soluciones. A nosotros no nos quiso ni nos quiere recibir el ministro Aníbal Fernández. Hay que avanzar en aspectos técnicos y se requiere un diálogo específico. Hasta ahora eso no ocurrió.

"Federico Pinedo [diputado nacional del Pro] se había reunido con Alberto Fernández [jefe de Gabinete Nacional], pero la charla no fue positiva. No parece haber voluntad para lograr el traspaso de la policía", dijo Burzaco a LA NACION.

Y fue más allá en su análisis: "Agotaremos todas las instancias legislativas y políticas para avanzar en este tema. Pero si antes del 15 de agosto no hay una solución, como se prometió, habrá que explicar a la gente que no hay intención para que la Capital tenga su policía propia. Y entonces utilizaremos todo lo que la ley nos permita: desde hacer un plebiscito hasta marchar con la gente, juntar firmas o iniciar acciones judiciales".

Experiencia frustrada

La idea de convocar a una consulta popular ya había sido encarada por el actual jefe del gobierno porteño, Jorge Telerman, quien desistió cuando salió tercero en los comicios en los que finalmente se impuso Macri.

El ministro del Interior fue ayer coherente con su decisión previa de no aceptar reuniones con los emisarios de Macri.

Burzaco ya le había solicitado por mail una entrevista para el traspaso policial en ausencia de Macri: "Yo no sé quién es Burzaco. Sé que es un diputado, pero a mí nadie me dijo que tenía que recibirlo o que él iba a representar al ingeniero", había dicho con ironía el funcionario.

"Cuando el presidente Kirchner se reunió con Mauricio, le transmitió la voluntad de comenzar con los trámites rápidamente, pero todo se retrasó. Ni siquiera se ha comenzado a trabajar. No hay voluntad del Gobierno para solucionar esta situación. Hay que recordar que para el 25 de este mes se solicitó una sesión extraordinaria en el Congreso para debatir el traspaso policial", explicó Ritondo.

Ayer, en lo que fue su primera actividad tras 15 días de vacaciones en Francia, Macri redactó el pedido de audiencia junto con sus asesores.

El futuro jefe de gobierno se reunió con Burzaco, Ritondo y la vicejefa electa, Gabriela Michetti, además de otros diputados nacionales y porteños.

En ese encuentro, el macrismo también avanzó sobre otros temas que harán a su próxima gestión de gobierno, por ahora, sin policía.