Clarín: Se agrava la protesta petrolera en Santa Cruz
No impidieron el paso de los autos particulares, pero sí de los camiones y móviles de las empresas con las que están en conflicto desde hace veinte días.
También están en conflicto los trabajadores pesqueros y marineros, acusados por las compañías -muchas de ellas de capitales españoles- de quemar ocho plantas industriales la semana pasada. Ambos sectores reclaman, entre otros puntos, la suba del mínimo no imponible al Impuesto a las Ganancias, lo cual a criterio del gobierno provincial complica las negociaciones porque esa cuestión sólo puede ser resuelta por la Nación.
De hecho, el gobernador Daniel Peralta tuvo que admitir ayer desde Río Gallegos que el conflicto se tornó "muy difícil y complicado", porque tiene "muchas aristas" en las que su administración "tiene poco que ver". El presidente Néstor Kirchner, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y el jefe de la CGT, Hugo Moyano, estuvieron tratando el asunto en la Casa Rosada.
Para el sector petrolero, el de ayer fue el segundo día consecutivo de paro. Jorge Castillo, dirigente del sector, dijo -según consignó la agencia DyN- que aguardan los resultados de negociaciones que su gremio lleva adelante en Buenos Aires. Agregó que continuarán con el paro hasta el viernes y que ya se nota una "merma en la actividad del petróleo crudo", mientras "se van cerrando yacimientos por falta de personal para atenderlo".
En tanto, la actividad en el parque industrial pesquero de Puerto Deseado seguía ayer paralizada por tercera semana consecutiva. Las empresas del sector calcularon en "millones de dólares" las pérdidas por los incendios.