Clarín: Macri retoma la ofensiva por el traspaso de la Policía y hay cruces con el Gobierno
"Fernández nos respondió (en la tarde de ayer) que las conversaciones se harán vía parlamento por lo que no nos recibirá. Es un gesto de mala voluntad", afirmó Burzaco a Clarín.
"Hasta el 15 de agosto vamos a agotar todas las instancias para avanzar en el diálogo y en el consenso, pero si no hay novedades vamos a buscar el apoyo de la gente, ya sea a través de la consulta popular, juntando firmas o con marchas; todo lo sea necesario", dijo Burzaco.
Días atrás, Fernández dijo que nadie le había comunicado formalmente que Burzaco representaría a Macri en una posible mesa de discusión. También es cierto que Alberto Fernández recibió la semana pasada al diputado nacional macrista Federico Pinedo, para empezar a analizar las distintas posibilidades legislativas capaces de satisfacer los reclamos autonómicos.
Hace tres semanas, Macri se reunió con Néstor Kirchner. En esa cita, según el macrismo, el presidente se comprometió a acelerar los tiempos del bloque parlamentario oficialista, para modificar la Ley Cafiero, la norma que limita la autonomía de la Ciudad.
"En esa reunión —comentó Burzaco— el presidente designó como sus interlocutores a Alberto y Aníbal Fernández; el primero para el diálogo en el parlamento y el segundo para conversar sobre aspectos técnicos relacionados a la seguridad; pero uno de ellos (por Aníbal Fernández) ahora nos niega una audiencia".
Ayer, en la sede del PRO, Macri estuvo reunido con Burzaco y Ritondo, además de los diputados nacionales Pinedo y Jorge Vanossi, la vicejefa electa, la legisladora porteña Gabriela Michetti.
Macri insistió en que la problemática del traspaso de la policía a la órbita de la Ciudad, es la prioridad política del PRO, donde se deben concentrar los esfuerzos. El sábado pasado, en charla con Clarín desde París, Macri volvió a reiterar que esperaba una respuesta positiva de Kirchner en los próximos 30 días. Esta declaración fue muy criticada por distintos operadores kirchneristas, que la calificaron de "apriete inaceptable". Para Burzaco, "la relación —con el Gobierno nacional— quedó tensa".