Clarín: La inversión en seguridad en el hogar creció el 15% en un año
Las alarmas más sofisticadas han dejado de ser sólo medidas de protección de bancos y joyerías. Según los datos de la Cámara Argentina de Seguridad Electrónica (CASEL), sólo el mercado de alarmas domiciliarias creció un 20% en 2006 y proyectan que este año la cifra seguirá en alza. Según sus datos, el año pasado se vendieron unas 150.000 alarmas, entre las domiciliarias y las destinadas a empresas. Y son 250.000 los hogares que ya tienen servicio de monitoreo, es decir, centrales que interpretan si hay ladrones o escapes de gas en la casa y actúan con Bomberos o Policía.
"Una vez que están cubiertas las necesidades básicas, en la clase media aparecen las necesidades de segundo orden, entre ellas, la seguridad. Cuando uno no tiene nada sólo piensa en cuidar su propia vida. Pero cuanto más crece el poder adquisitivo, más siente que debe cuidar lo que tiene. Cuando a esa gente no le alcanza la seguridad que le ofrece el Estado, empieza a contratar seguridad privada por diferentes medios: algunos compran un perro, ponen rejas, contratan a un vigilador privado o golpean cacerolas. Otros, han comenzado a invertir en seguridad electrónica", explicó a Clarín el ingeniero Modesto Míguez, especialista en seguridad privada y capacitador de la UTN y la Universidad El Salvador. Eduardo Capelo, también ingeniero y presidente de CASEL, coincide: "Los sistemas de seguridad electrónica existen para resguardar nuestros más preciados bienes, como la vivienda y los seres que viven en ella. Si son nuestro principal patrimonio, ¿por qué no protegerlos?".
¿Qué elementos componen este nuevo concepto de "casa blindada"? Desde alarmas de detección de intrusión, sensores de movimiento, barreras infrarrojas y cables microfónicos -que permiten crear un cerco invisible en el perímetro de la casa-, hasta sensores de rotura de vidrios y sistemas de detección de humo, temperatura, gas y, ahora también, de monóxido de carbono. La lista se completa con las videocámaras de seguridad, que van desde el portero visor hasta cámaras conectada a una placa de video digital instalada en una PC. "Las ventajas de la seguridad electrónica están dadas por el grado de protección y alerta temprana que brindan", dice Gregorio Aspis, presidente de la empresa Simicro.
Los productos más innovadores, están en dos áreas: sensores y comunicaciones. "Los sensores contra incendio han mejorado de forma tal que puedan evitarse las falsas alarmas, grandes enemigas de la industria de la seguridad por las pérdidas que generan. Y los sensores de robo ya no se disparan por corrientes de aire ni por movimientos de animales", explica Alberto Mattenet, managing director de Bosch. "En las comunicaciones, el gran avance se da a partir de la chance de monitorear vía Internet y de la existencia de detectores que pueden accionarse desde los teléfonos celulares", sigue. Y agrega que es importante que las alarmas estén conectadas con sistemas de monitoreo que actúan, por ejemplo, cuando hay una pérdida de gas.
La tecnología sigue sumando avances que hasta hace unos años eran impensados en los hogares. "Aunque es incipiente, ya hay casas que están incorporando sistemas de identificación biométrica: desde los más simples, como el de huellas digitales, hasta los que se impondrán en el futuro, como los que permiten el acceso una vez que identifican la geometría de la mano, o los que actúan por reconocimiento facial o del iris", pronostica Capelo.
Lo cierto es que mientras la inseguridad real y su percepción impere, aquellos que pueden, elegirán blindarse. ¿Solución o maquillaje? Concluye Míguez: "No es la solución para combatir el delito, sólo un paliativo".