La Nación: Tras 15 meses, ETA puso fin a la tregua
MADRID.– El escenario tan temido se produjo: la banda terrorista ETA anunció, en la madrugada española, el fin “en todos los frentes” del “alto el fuego permanente” que había declarado hace 15 meses, en marzo del año pasado.
Anoche no se habían producido todavía reacciones en el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que había apostado firmemente a una negociación de paz con la organización.
La banda separatista ilegal puso fecha inminente al fin de esa tregua: a partir de la 0 hora de mañana. Y, dado lo perentorio del plazo, el temor en medios locales era que hubiera ya un objetivo a la vista.
La decisión se conoció, como suele ser habitual en el grupo terrorista, mediante un comunicado en un diario vasco. En este caso, el Berria.
Pero se produjo, en realidad, pasada la medianoche de un lunes cargado de rumores de tono sombrío que preanunciaban la posibilidad de que algo en ese sentido se produjera. Cerca de las 3 de la mañana se conoció el comunicado que, otra vez, sumió a España en el temor. Una cadena de alertas corrió entre periodistas y corresponsales extranjeros.
Algunos diarios españoles, como el madrileño ABC, llegaron a lo que casi nunca se hace en esta actividad: parar rotativas por completo para rehacer la edición.
Antes del comunicado, la banda había roto -en los hechos- su alto el fuego. Fue en diciembre último, cuando atentó con una bomba en el aeropuerto de Barajas, en un estallido que costó la vida de dos inmigrantes ecuatorianos.
En esa oportunidad, ETA echó la culpa de lo ocurrido a la policía, por no haber sido capaz -dijo- de "desalojar el aeropuerto" en su totalidad, una vez que ella avisara por teléfono de la existencia del explosivo.
Esta vez echó la culpa de la ruptura al gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que -dice- respondió a su "oferta" de alto el fuego "con acciones armadas, detenciones, torturas y persecuciones". La banda calificó de ese modo el llamado "proceso de paz" abierto por el presidente socialista. Y en el que Rodríguez Zapatero mantuvo empecinadamente la esperanza, incluso hasta horas antes de la matanza de Barajas.
"No se dan las condiciones mínimas para seguir con un proceso de negociación, con pseudosoluciones que no llegan a ningún sitio", añade el texto atribuido a la banda. El comunicado reafirma que el propósito de la organización es la "independencia" de las provincias vascas del resto de España. Sin medias tintas.
Dada la hora en que se conoció la nueva amenaza terrorista, no se produjeron -pasados los primeros minutos- impresiones oficiales.
Fuentes policiales consultadas por LA NACION confirmaron, sin embargo, la impresión de que, si lo decide, la banda estará en condiciones de estar "plenamente operativa" y con capacidad para una "amenaza permanente" en poco tiempo.
En las últimas horas, en medios policiales se captaba inquietud por un posible retorno a la ofensiva violenta de la organización. "ETA cuenta con militantes activos en sus estructuras; cuenta con comandos y tiene una capacidad técnica inmejorable", decía un informe interno de la lucha contra el terrorismo.
Puede mantener una amenaza constante no sólo en las provincias vascas y en Navarra, sino también en el resto del país, añadía, casi en forma de prólogo a la mala noticia.
Pero, aun cuando algo en ese sentido se esperaba, la confirmación del comunicado sorprendió sin medios a las emisoras madrileñas. "Por favor, si alguien más sabe algo de esto que se comunique enseguida con nosotros", rogó un locutor de la cadena madrileña Onda Cero.
El anuncio de la organización implica un duro golpe para las pocas expectativas que aún mantenía el gobierno de Zapatero de una salida negociada a la violencia terrorista que, desde hace 40 años, padece España.
En el comunicado, la banda no deja vía de salida. También cuestiona al Partido Nacionalista Vasco (PNV), gobernante en la región, por haber "traicionado" a la población. "Se le ha caído la careta", dice el texto.
Una primera interpretación podría apuntar a la mayor dureza que las nuevas autoridades del PNV mostraron para con la banda, a la que venía exigiendo -en vano- una autocrítica y abandono de las armas. Sobre todo, tras el atentado de hace cinco meses en Barajas.
La nueva amenaza terrorista llega en un momento de suma tensión política en España. Con el gobierno y la principal oposición de derecha, que encarna el PP, absolutamente enfrentados por lo que este último considera "cesiones a los asesinos". No había, hasta anoche, un frente común.
Lo ocurrido parece poner en vía muerta, también, el proceso de institucionalización de sectores cercanos a la banda abierto por el gobierno de Zapatero. Y que se plasmó en las elecciones municipales del pasado 27, en que Acción Nacionalista Vasca (ANV), un partido cercano a ETA, volvió a la vida política,
Con varias alcaldías y decenas de concejales, se le abrieron las puertas a la vida política. Y al control de más de 250 millones de euros en presupuesto público.
Ayer, sin embargo, el mensaje era volver a foja cero. Fuentes policiales manejaban, como posible vía, un retorno a los temibles "coches bomba". No se sabe.
Lo único evidente era que, una vez más, la desazón y el miedo volvían a los españoles. Los quince meses de difícil tregua llegaban a su fin.
Por Silvia Pisani
Corresponsal en España
Siguen las renuncias en el PSOE
- MADRID (De nuestra corresponsal).- Apenas una semana después de las elecciones municipales en las que el socialismo fue derrotado por la derecha, el partido quedó ayer descabezado en el distrito madrileño, como reflejo de duras luchas internas y de cierta pérdida de control por parte de su titular, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero. El nuevo escalón en la crisis socialista se produjo con la inesperada renuncia de Rafael Simancas, quien, como su cabeza en la comunidad de Madrid, fue ampliamente superado en votos por la derecha que encarna el Partido Popular (PP).
