La Nación: Temen una ola de protestas en el mundo musulmán por Rushdie
LAHORE, Paquistán.- Las repercusiones en el mundo musulmán tras la concesión del título de sir (´caballero ) del Imperio Británico al escritor Salman Rushdie, perseguido durante años por el contenido de su libro Los versos satánicos , despertaron ayer temores de que se desatara una ola de violentas protestas.
Tras las críticas realizadas por Irán, el gobierno paquistaní condenó ayer el honor otorgado a Rushdie como una "ofensa" a todos los musulmanes, mientras que un ministro dijo que el nombramiento justificaba los atentados suicidas.
En la ciudad paquistaní de Multan, un grupo de estudiantes musulmanes quemó imágenes de la reina Isabel II y de Rushdie, y marchó al grito de "¡Mátenlo! ¡Mátenlo!".
El escritor de origen indio fue blanco de una fatwa (edicto religioso) emitida en 1989 por el ayatollah Khomeini, ex líder supremo iraní, en 1989, que lo acusó de "blasfemo" y lo sentenció a muerte por el contenido de su polémico libro. La amenaza obligó al escritor a vivir escondido y con la protección de guardaespaldas. En 1998, el gobierno iraní retiró su apoyo a la sentencia de muerte y Rushdie pudo volver gradualmente a la vida pública.
El sábado pasado, el gobierno británico anunció su decisión de convertirlo en caballero.
"Deploramos la decisión del gobierno británico", dijo ayer la cancillería paquistaní, que consideró la decisión "insensible hacia los sentimientos de los musulmanes".
"Si alguien comete un atentado suicida para proteger al profeta Mahoma, su acto estará justificado, a menos que el gobierno británico se disculpe y retire el título de sir [a Rushdie]", dijo Mohammed Ijaz ul-Haq, ministro de Asuntos Religiosos.
Irán había condenado anteayer el nombramiento, cuando dijo que honrar a un "apóstata" era un signo de "islamofobia" de parte de Londres.
La publicación de Los versos satánicos, en 1988, desató una ola de protestas en el mundo musulmán.
Ahora se teme que se repitan las violentas protestas que provocaron a principios de 2006 las caricaturas sobre Mahoma publicadas en diarios europeos y, meses después, una declaración del papa Benedicto XVI, cuando citó a un emperador bizantino que decía que el profeta Mahoma sólo había traído violencia.
Tras las críticas realizadas por Irán, el gobierno paquistaní condenó ayer el honor otorgado a Rushdie como una "ofensa" a todos los musulmanes, mientras que un ministro dijo que el nombramiento justificaba los atentados suicidas.
En la ciudad paquistaní de Multan, un grupo de estudiantes musulmanes quemó imágenes de la reina Isabel II y de Rushdie, y marchó al grito de "¡Mátenlo! ¡Mátenlo!".
El escritor de origen indio fue blanco de una fatwa (edicto religioso) emitida en 1989 por el ayatollah Khomeini, ex líder supremo iraní, en 1989, que lo acusó de "blasfemo" y lo sentenció a muerte por el contenido de su polémico libro. La amenaza obligó al escritor a vivir escondido y con la protección de guardaespaldas. En 1998, el gobierno iraní retiró su apoyo a la sentencia de muerte y Rushdie pudo volver gradualmente a la vida pública.
El sábado pasado, el gobierno británico anunció su decisión de convertirlo en caballero.
"Deploramos la decisión del gobierno británico", dijo ayer la cancillería paquistaní, que consideró la decisión "insensible hacia los sentimientos de los musulmanes".
"Si alguien comete un atentado suicida para proteger al profeta Mahoma, su acto estará justificado, a menos que el gobierno británico se disculpe y retire el título de sir [a Rushdie]", dijo Mohammed Ijaz ul-Haq, ministro de Asuntos Religiosos.
Irán había condenado anteayer el nombramiento, cuando dijo que honrar a un "apóstata" era un signo de "islamofobia" de parte de Londres.
La publicación de Los versos satánicos, en 1988, desató una ola de protestas en el mundo musulmán.
Ahora se teme que se repitan las violentas protestas que provocaron a principios de 2006 las caricaturas sobre Mahoma publicadas en diarios europeos y, meses después, una declaración del papa Benedicto XVI, cuando citó a un emperador bizantino que decía que el profeta Mahoma sólo había traído violencia.