La Nación: Revés judicial para dos represores de la ESMA
El juez federal Sergio Torres procesó ayer con prisión preventiva a dos represores acusados de haber actuado en el centro clandestino de detención que funcionó en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), durante la última dictadura militar.
La resolución alcanzó al capitán retirado de la Armada Adolfo Miguel Donda y a Juan Antonio Azic, ex suboficial de la Prefectura Naval Argentina. El juez trabó un embargo de 500.000 pesos sobre los bienes de cada uno de los acusados.
El expediente en el que se dictó la medida es un desprendimiento de la causa ESMA, uno de los sumarios reabiertos en septiembre de 2003 tras la anulación legislativa de las leyes de punto final y de obediencia debida. El magistrado investiga el robo de los bienes de Víctor Melchor Basterra, secuestrado, junto con su esposa y la pequeña hija de ambos, el 10 de agosto de 1979, y trasladado a la ESMA, donde estuvo ilegalmente cautivo hasta 1980.
En ese centro clandestino de detención fue sometido a "tormentos y condiciones inhumanas de vida", entre otros, por Azic, a quien Basterra calificó como "un tipo terrible con la máquina", en referencia a la picana eléctrica.
El imputado mismo fue quien obligó a la madre de Basterra a otorgarle un poder especial para vender una propiedad con el argumento de que eso "favorecería la libertad de su hijo detenido", motivo por el cual fue procesado por el delito de "extorsión", detalló la agencia Télam.
Al ser interrogado por Torres, Azic se negó a contestar preguntas; en tanto que Donda afirmó que tenía como "única misión los procedimientos tendientes a la detención de delincuentes subversivos que ordenaba la superioridad" y que siempre actuó "a cara descubierta, al igual que el personal a mi cargo".
Para disponer la prisión preventiva el magistrado hizo referencia a "la gravedad de las circunstancias fácticas que han sido consideradas como probadas para la instancia en la que nos encontramos", los antecedentes, "más la expectativa de pena".
La resolución alcanzó al capitán retirado de la Armada Adolfo Miguel Donda y a Juan Antonio Azic, ex suboficial de la Prefectura Naval Argentina. El juez trabó un embargo de 500.000 pesos sobre los bienes de cada uno de los acusados.
El expediente en el que se dictó la medida es un desprendimiento de la causa ESMA, uno de los sumarios reabiertos en septiembre de 2003 tras la anulación legislativa de las leyes de punto final y de obediencia debida. El magistrado investiga el robo de los bienes de Víctor Melchor Basterra, secuestrado, junto con su esposa y la pequeña hija de ambos, el 10 de agosto de 1979, y trasladado a la ESMA, donde estuvo ilegalmente cautivo hasta 1980.
En ese centro clandestino de detención fue sometido a "tormentos y condiciones inhumanas de vida", entre otros, por Azic, a quien Basterra calificó como "un tipo terrible con la máquina", en referencia a la picana eléctrica.
El imputado mismo fue quien obligó a la madre de Basterra a otorgarle un poder especial para vender una propiedad con el argumento de que eso "favorecería la libertad de su hijo detenido", motivo por el cual fue procesado por el delito de "extorsión", detalló la agencia Télam.
Al ser interrogado por Torres, Azic se negó a contestar preguntas; en tanto que Donda afirmó que tenía como "única misión los procedimientos tendientes a la detención de delincuentes subversivos que ordenaba la superioridad" y que siempre actuó "a cara descubierta, al igual que el personal a mi cargo".
Para disponer la prisión preventiva el magistrado hizo referencia a "la gravedad de las circunstancias fácticas que han sido consideradas como probadas para la instancia en la que nos encontramos", los antecedentes, "más la expectativa de pena".