La Nación: Macri esboza la policía porteña
Régimen único de oficiales, equiparación de salarios con la Justicia, escuela de policía propia, libertad personal de traspaso, crecimiento del 9 al 20 por ciento del presupuesto de seguridad en cuatro años, mejora de la infraestructura, el equipamiento y la preparación de los agentes integran la columna vertebral del proyecto de Mauricio Macri para disponer de policía propia a partir del 10 de diciembre próximo.
Para lograr todos esos objetivos es que el electo jefe de gobierno porteño nombró ayer a los diputados nacionales Federico Pinedo y Eugenio Burzaco como los negociadores ante la Casa Rosada. Lo hizo durante una reunión con buena parte de la dirigencia propia que trabajará en el período de traspaso del poder, que concluirá el 10 de diciembre.
Pinedo, jefe del bloque de diputados Pro, será el interlocutor ante el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y le tocará dialogar sobre los aspectos políticos para alcanzar la modificación de la ley Cafiero, que impide que la ciudad tenga policía propia.
Burzaco, en tanto, será el interlocutor del ministro del Interior, Aníbal Fernández, en la definición de qué infraestructura, equipamiento y hombres pasarán de la Nación a la ciudad en los próximos meses.
Según pudo saber LA NACION, a partir de la semana próxima se procurará establecer una agenda de contactos. Ayer, hubo una llamada desde el despacho de Pinedo hacia el de Alberto Fernández; recibió como respuesta que volviera a llamar el lunes, ya que el funcionario de Néstor Kirchner se encontraba de viaje en Paraguay.
Varios proyectos
En el Congreso nacional hay varios proyectos para modificar la ley Cafiero, menos el que publicitó durante la campaña para el ballottage el ex candidato oficialista Daniel Filmus, pero que nunca entregó formalmente en el cuerpo deliberativo. De parte de Pro, hay varias iniciativas que hasta cuentan con la simpatía de más de una decena de diputados nacionales no macristas, según confiaron fuentes legislativas a LA NACION.
Más allá de los mecanismos políticos para llegar al 15 de agosto próximo con la derogación de la ley Cafiero, como se comprometió Kirchner ante Macri en el primer encuentro que tuvieron en la Casa Rosada, uno de los temas más arduos es determinar el período de transición entre ser policía federal y pasar a formar parte de la fuerza porteña.
Burzaco explicó a LA NACION que habrá libertad de traspaso, lo que implicará que ningún efectivo será obligado a trabajar en la nueva fuerza, y que se trabajará fuertemente para superar las deficiencias en infraestructura y equipamiento.
Se estima que el período de transición será no menor que un año, ya que también deberá crearse una escuela de policía para formar a los futuros integrantes de la fuerza metropolitana y se tendrá que estudiar qué áreas federales pasarán a la órbita porteña, además de la Superintendencia porteña y la Dirección General de Protección urbana de la Superintendencia Federal de Bomberos. Se prevé mantener sin cambios la actual caja de jubilaciones y la obra social.
Para lograr todos esos objetivos es que el electo jefe de gobierno porteño nombró ayer a los diputados nacionales Federico Pinedo y Eugenio Burzaco como los negociadores ante la Casa Rosada. Lo hizo durante una reunión con buena parte de la dirigencia propia que trabajará en el período de traspaso del poder, que concluirá el 10 de diciembre.
Pinedo, jefe del bloque de diputados Pro, será el interlocutor ante el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y le tocará dialogar sobre los aspectos políticos para alcanzar la modificación de la ley Cafiero, que impide que la ciudad tenga policía propia.
Burzaco, en tanto, será el interlocutor del ministro del Interior, Aníbal Fernández, en la definición de qué infraestructura, equipamiento y hombres pasarán de la Nación a la ciudad en los próximos meses.
Según pudo saber LA NACION, a partir de la semana próxima se procurará establecer una agenda de contactos. Ayer, hubo una llamada desde el despacho de Pinedo hacia el de Alberto Fernández; recibió como respuesta que volviera a llamar el lunes, ya que el funcionario de Néstor Kirchner se encontraba de viaje en Paraguay.
Varios proyectos
En el Congreso nacional hay varios proyectos para modificar la ley Cafiero, menos el que publicitó durante la campaña para el ballottage el ex candidato oficialista Daniel Filmus, pero que nunca entregó formalmente en el cuerpo deliberativo. De parte de Pro, hay varias iniciativas que hasta cuentan con la simpatía de más de una decena de diputados nacionales no macristas, según confiaron fuentes legislativas a LA NACION.
Más allá de los mecanismos políticos para llegar al 15 de agosto próximo con la derogación de la ley Cafiero, como se comprometió Kirchner ante Macri en el primer encuentro que tuvieron en la Casa Rosada, uno de los temas más arduos es determinar el período de transición entre ser policía federal y pasar a formar parte de la fuerza porteña.
Burzaco explicó a LA NACION que habrá libertad de traspaso, lo que implicará que ningún efectivo será obligado a trabajar en la nueva fuerza, y que se trabajará fuertemente para superar las deficiencias en infraestructura y equipamiento.
Se estima que el período de transición será no menor que un año, ya que también deberá crearse una escuela de policía para formar a los futuros integrantes de la fuerza metropolitana y se tendrá que estudiar qué áreas federales pasarán a la órbita porteña, además de la Superintendencia porteña y la Dirección General de Protección urbana de la Superintendencia Federal de Bomberos. Se prevé mantener sin cambios la actual caja de jubilaciones y la obra social.