23 de junio de 2007

La Nación: Encuentran a salvo a dos chicas que estaban desaparecidas

Cuando vieron a los policías en el tren se pusieron nerviosas y se tiraron de la formación antes de que arrancara. Las corrieron por el andén de la estación Aristóbulo del Valle hasta que las atraparon cuando llegaron a la avenida Maipú.

En ese momento, según describieron a LA NACION fuentes policiales, Lihué Martínez y Florencia Silva, las dos estudiantes de la escuela Raggio que estaban desaparecidas desde el miércoles pasado, comenzaron a reírse. Estaban solas, sanas y salvas.

Al cierre de esta edición, las adolescentes fueron llevadas a la Delegación Departamental de Investigaciones de San Isidro para tomarles declaración testimonial y para que relataran lo que hicieron durante los más de dos días en los que mantuvieron en vilo a sus padres. Al llegar a la dependencia policial una de las chicas pasó de la risa a un shock nervioso.

Más de 150 uniformados de las policías Federal y bonaerense las buscaron durante más de dos días por la zona norte del Gran Buenos Aires y de la Capital.

Anoche, minutos después de las 21.30, las chicas fueron encontradas por un grupo de policías que estaban vestidos de civil, en una formación del ex ferrocarril Belgrano Norte, cuando se dirigían desde Retiro hacia el norte del conurbano.

Fuentes policiales y judiciales indicaron que la clave para encontrar a las adolescentes fue uno de las cien llamadas telefónicas que se recibieron durante los dos días en los que estuvieron desaparecidas en una de las líneas habilitadas por las familias para recibir información sobre las chicas.

En esa llamada que fue recibida anoche en la casa de Florencia, el testigo afirmaba que había visto a las estudiantes en la zona Retiro, en la estación del ex ferrocarril Belgrano Norte.

A partir de esta pista, los investigadores de las policías Federal y bonaerense pusieron en práctica un operativo cerrojo para vigilar todas las estaciones y los trenes de la mencionada línea, desde Retiro hacia la localidad de Villa Rosa, en el partido de Pilar.

Así fue que minutos después de las 21.30, un grupo de policías que vigilaba la formación que había salido de Retiro a las 21.15, encontró a las jóvenes, cuando el tren se detuvo en la estación Aristóbulo del Valle.

Si bien los familiares de Florencia y de Lihué creían que el hecho pudo haberse tratado de un travesura, los casi 150 uniformados que las buscaron durante más de dos días pertenecían a los grupos antisecuestros de las policías Federal y bonaerense.

Los investigadores no habían recibido ninguna llamada extorsiva en la que se pidiera rescate, lo que había disminuido las sospechas de que hubieran sido secuestradas.

Una pista que abonó la sospecha de que no había sido un secuestro y de que las chicas se fueron por su propia voluntad fue aportada por los detectives de la policía bonaerense, que ayer al mediodía determinaron que Florencia había estado chateando con un compañero del colegio Raggio del barrio de Núñez.

En tanto, Sandra, la madre de Lihué, que vive en Don Torcuato, ratificó que su hija y Florencia "estaban bien" de salud, y agradeció "a todos por la ayuda y el apoyo que recibieron las familias. Les doy gracias a todos, al pueblo, al país y espero que esto no vuelva a pasar, ni a mí, ni a ninguna chica, ni a ninguna madre", expresó la mujer.

En tanto, una hermana de Florencia había dicho que recibieron una llamada extorsiva, pero uno de los investigadores policiales explicó que dicha comunicación fue realizada por "un oportunista que trató de sacar provecho de la desesperación de los padres".