27 de junio de 2007

Clarín: Recuperan las armas robadas en Campo de Mayo: 6 detenidos

Habían capturado a un comerciante que iba en su coche y con el auto del hombre fueron a asaltar un puesto de vigilancia del Ejército en la Unidad Militar Campo de Mayo. Allí, amenazaron al soldado que estaba de custodia y robaron cinco fusiles FAL. Luego escaparon. Siempre actuaron con tranquilidad y sin violencia. Desde ese día agentes de la Policía bonaerense y de Gendarmería Nacional, empezaron a investigar el caso. Ayer, a 17 días del golpe, lograron recuperar las armas y detuvieron a seis personas.

"Sólo uno de los hombres apresados habría participado del golpe. El resto está relacionado al hecho pero no participó en el asalto. La investigación recién empieza y creemos que el dato de que en el lugar había cinco fusiles FAL, salió de adentro de Campo de Mayo, porque ese puesto funcionaba hacía cuatro días", contó una alta fuente de la investigación a Clarín.

La historia empezó el sábado 9 de junio al anochecer cuando una banda de al menos cuatro hombres sorprendió a un comerciante en Curtis y Piccioni, en Martín Coronado. Enseguida lo ataron con precintos y primero lo ubicaron en el asiento trasero pero finalmente lo pasaron al baúl de su Volkswagen Pointer.

Con el hombre en el baúl, la banda fue hasta Campo de Mayo en San Miguel y paró frente al puesto ubicado en la Puerta 4, sobre la Ruta 8 bis y Camino del Buen Ayre. En el lugar había sólo un soldado de custodia.

En el puesto, los ladrones amenazaron al soldado y lo obligaron a subir al Pointer. Luego cargaron los fusiles. Después fueron liberando a los rehenes. Primero, a las pocas cuadras dejaron ir al soldado. Luego siguieron hasta Hurlingham donde dejaron abandonado el auto con su dueño en el baúl. El hombre fue rescatado por la Policía.

La causa quedó en manos del juez federal de Tres de febrero Juan Manuel Cullota y el fiscal federal Paul Starc quienes ordenaron que el caso lo investiguen la Unidad Especial de Procedimientos Especiales de Gendarmería y la brigada de Investigaciones de la Bonaerense.

Según las fuentes, luego de 17 días de investigaciones, ayer a las seis de la mañana los agentes llegaron a una casa que está en la calle Gaspar Campos y Azcuénaga, en San Miguel.

Allí, además de los FAL, los agentes hallaron 12 armas de puño (pistolas y revólveres) de calibres 9 y 11,25 milímetros, otras 380, un revólver 38 y un 357 magnum, gran cantidad de municiones para estas armas, otras 300 balas calibre 7,65 milímetros y tres chalecos antibala. Además, uno de los apresados había guardado como recuerdo un ejemplar de Clarín del día en que se publicó la noticia del golpe.

Ahí fueron detenidos un hombre (tiene 40 años y estuvo 18 preso), su mamá y otro de 30 años. Este fue quien participó del robo en Campo de Mayo.

Por la tarde en la villa Pineral de San Martín hubo más allanamientos y apresaron a otras tres personas. Según los investigadores, éstos no participaron del golpe del día 9 pero son parte de la banda. También secuestraron armas, dinero y documentos.

"Al parecer la banda se dedicaba a abastecer de armamento para cometer delitos a otros delincuentes. Comprar un FAL en el mercado negro cuesta unos 2.000 pesos. Pero por lo general estas armas no se venden, sino que se las alquilan a otras bandas de asaltantes a cambio de un porcentaje del golpe que ellos vayan a dar", aseguró un investigador.