Clarín: La milicia talibán intentó asesinar al presidente afgano
El ataque ocurrió en el distrito de Andar, provincia de Ghazni, sudoeste de Afganistán. Karzai mantenía una reunión con jefes regionales cuando los misiles impactaron muy cerca del perímetro bajo control de las fuerzas de seguridad.
El presidente afgano continuó su discurso sin interrupciones y al concluir el acto se trasladó a Kabul, según el gobernador de Ghazni, Mehrajudin Patan.
Un portavoz de la coalición de intervención bajo mando de Estados Unidos dijo que fueron dos los misiles que impactaron fuera del perímetro de seguridad instalado alrededor de la escuela donde se encontraba Karzai, uno de ellos a 150 metros del edificio.
Sin embargo, un portavoz talibán, Qari Mohammad Yusuf, dijo que los milicianos tenían información sobre el lugar donde se encontraba Karzai y lanzaron doce misiles contra el edificio.
En setiembre de 2004, grupos armados intentaron derribar con un misil RPG el helicóptero en el que se desplazaba el presidente, en el este del país.
Karzai logró escapar de otro ataque en setiembre de 2002 en Kandahar, sur de Afganistán, región considerada bastión de los talibán.
Con el incidente de ayer culminó una jornada especialmente sangrienta que desde el sábado se ha cobrado la vida de al menos 57 talibanes, dos policías afganos y un soldado británico.
En una nueva espiral de violencia en el sur del país, las milicias talibán sufrieron unas 27 bajas en enfrentamientos contra el Ejército afgano y las fuerzas de la OTAN, que realizaron bombardeos aéreos en el distrito de Shinkay, en la provincia meridional de Zabul, en el marco de la llamada "Operación Aquiles": la mayor ofensiva conjunta de la Alianza Altántica y fuerzas afganas, en la que participan unos 5.500 militares con el objetivo de expulsar a los talibán del lugar.
Otros 2.000 soldados de las tropas de esa coalición, la mitad de ellos británicos, están embarcados además en la "Operación Lastay Kulang" (Mango de hacha, en lengua pashtún) para impedir que los insurgentes controlen el valle de Sangin.
Los enfrentamientos también se han desatado en el noroeste de Afganistán, donde al menos 30 supuestos talibán y dos policías afganos murieron en combates entre la Policía y 150 insurgentes que asaltaron tres comisarías.