5 de junio de 2007

Clarín: El joven que mató a un ladrón era un fanático de su auto

Hernán Fontana, el joven de 27 años que el domingo al mediodía mató a balazos a un ladrón que le había robado su coche, era un fanático de su auto. Tanto, que esa misma mañana había venido a la Capital Federal desde su ciudad (Pergamino, 220 kilómetros al Norte de la provincia de Buenos Aires) para participar junto con su novia de una reunión de amantes del Peugeot 206.

Luego de matar al asaltante Fontana quedó preso en la comisaría 45ª del barrio porteño de Villa Devoto. Pero ayer fue trasladado a los tribunales de Talcahuano 550. Allí, según pudo saber Clarín, declaró dos veces ante el juez de Instrucción Nº 34 Federico Salvá, quien está a cargo de la causa por "robo automotor y homicidio".

Hasta última hora Fontana seguía detenido en la alcaidía del Palacio de Tribunales. Por otro lado, fuentes policiales aseguraron que el asaltante muerto tenía antecedentes por delitos contra la propiedad.

"Esto es terrible, parece increíble que tengamos que vivir así. No puede ser que siempre tengan razón los chorros", se lamentaba ayer el padre del detenido quien viajó especialmente desde Pergamino ¿donde vive la familia¿ para darle su apoyo.

Por lo que reconstruyeron los investigadores, el domingo a la mañana Hernán y su novia, Verónica, partieron desde Pergamino en el Peugeot 206 del joven rumbo a la Capital.

"Acá tenían planeado juntarse con una pareja amiga e ir todos juntos a una reunión de fanáticos del Peugeot, que se suele hacer periódicamente. Este chico Hernán tenía su auto impecable y lo quería mostrar", agregaron las fuentes consultadas.

"Mi hijo era un loco de su auto", confirmó ayer Fontana padre como una manera de explicar por qué el joven reaccionó como lo hizo: luego de bajar del auto como le ordenaba el ladrón, y cuando éste ya se escapaba al volante del 206, desenfundó una 9 milímetros que tenía registrada a su nombre y disparó contra él.

Todo ocurrió sobre la calle Simbrón, casi esquina Allende. Fontana y su novia habían estacionado el auto para esperar a la pareja amiga con la que irían al encuentro de otros fanáticos del 206 (ver Un grupo de "fierreros"...)

Fue en ese momento que se les acercó un hombre de unos 35 años. Encañonó al joven y lo obligó a salir del auto, igual que a la chica. El ladrón no se dio cuenta, pero Fontana llegó a manotear una carterita en la que guardaba su pistola 9 milímetros, y bajó con ella.

Hernán Fontana disparó al menos seis veces contra el asaltante luego de que éste arrancara para escapar. Y tres de esos disparos dieron en el blanco. Los impactos quedaron concentrados en un área pequeño: entre la ventanilla trasera, el parante y la ventanilla delantera, todos del lado izquierdo.

El ladrón murió en el asiento del conductor. "La novia de mi hijo se asustó mucho y salió corriendo", explicó el padre de Hernán.

El hombre detalló que a nombre de su hijo figuran registradas en el ReNAr cuatro armas. "Pero no son de él, no las usa, son recuerdos de familia". Sí tenía permiso de tenencia pero, al parecer no de portación, de la pistola 9 milímetros con la que disparó el domingo y que quedó secuestrada por la Justicia.

"Justo hace unos días acababa de renovar todos los papeles porque se le habían vencido", completo la información su padre y agregó que Hernán "no es de ir a practicar tiro. Algunas veces fuimos a cazar juntos, pero nada más".

Luego de disparar contra el asaltante, y cuando ya varios vecinos habían salido a la calle para ver lo que pasaba, llegó al lugar un patrullero de la comisaría 45ª. Fontana no intentó escapar, se entregó y fue llevado a la seccional donde pasó la noche incomunicado.

De acuerdo a la información oficial, al mover el cuerpo del ladrón, los policías descubrieron que también estaba armado con una pistola 9 milímetros que fue secuestrada.