Clarín: Duro cruce entre Rusia y EE.UU. por la escalada armamentista
En un nuevo capítulo del enfrentamiento entre la Casa Blanca y el Kremlin, el presidente ruso, Vladimir Putin, arremetió ayer una vez más contra el "imperialismo" de Estados Unidos, al que acusó de iniciar "una nueva carrera armamentista". Y afirmó que el ensayo de un nuevo supermisil nuclear, que realizó Moscú el martes, es una reacción al plan de Washington de instalar un escudo antimisiles en el este de Europa.
Poco después, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, le salió al cruce en inusuales términos y criticó la supuesta falta de libertades civiles e instituciones fuertes en Rusia."Queremos que Rusia sea fuerte, pero en un sentido acorde con el siglo XXI, no sólo con un núcleo fuerte, sino con instituciones fuertes, independientes, en el gobierno y fuera, un poder judicial y un legislativo fuertes e independientes, medios fuertes e independientes y elecciones libres", declaró la jefa de la diplomacia estadounidense.
"No hay que temer estas acciones de Rusia porque no tienen carácter agresivo, son sólo una respuesta a las acciones unilaterales, injustificadas y suficientemente duras de nuestros socios", había declarado Putin horas antes, en rueda de prensa, al lanzar su cuestionamiento a Washington tras reunirse con el presidente griego, Karolos Papoulias.
Rusia probó el martes con éxito el misil RS-24, considerado uno de los más potentes del mundo, capaz de ir armado con hasta 10 cabezas explosivas, incluidas nucleares, y con un alcance de hasta 8.000 kilómetros de distancia.
Putin recordó que EE.UU. abandonó en 2002 el tratado bilateral de Defensa Antimisiles para tener las manos libres y ahora planea crear un escudo antimisiles propio con elementos estratégicos cerca de la frontera rusa, en Polonia y la República Checa. Debido a este plan, al que Moscú se opone, más las acusaciones de EE.UU. sobre la falta de libertades civiles en Rusia, la relación entre ambos países está en el peor momento desde la caída de la Unión Soviética.
"Nosotros les advertimos de inmediato que adoptaríamos pasos de respuesta para conservar el equilibrio estratégico en el mundo", afirmó Putin. Según militares rusos, el nuevo cohete RS-24 es capaz de burlar el escudo antimisiles estadounidense.
"No somos nosotros los iniciadores de una nueva espiral de carrera armamentista. Seguiremos perfeccionando nuestros medios militares", aseguró el líder ruso.
"El mundo ha cambiado y ha habido tentativas de hacerlo unipolar. Algunos actores de los asuntos internacionales tratan de sustituir los principios del derecho internacional por la conveniencia política y desean dictar su voluntad a todos", declaró, en clara referencia a EE.UU. "Esto no es otra cosa que dictado e imperialismo. Es muy peligroso y dañino", agregó.
El jefe del Kremlin arremetió además contra los países europeos de la OTAN por no ratificar, como lo hizo Rusia, el Tratado de Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (FACE).
"Nosotros lo cumplimos en su totalidad. Retiramos de la parte europea de Rusia, más de allá de los Urales, todo nuestro armamento pesado; reducimos en 300.000 hombres nuestras Fuerzas Armadas", enumeró. "¿Qué hacen nuestros socios? Llenan con nuevos armamentos Europa Oriental, abren una nueva base en Bulgaria, otra en Rumania, una zona de posicionamiento en Polonia, un radar en la República Checa", agregó Putin. Y concluyó: "No podemos quedarnos contemplando y cumplir unilateralmente los compromisos".
Las nuevas críticas del jefe del Kremlin a EE.UU. llegan pocos días antes de su reunión con su par estadounidense, George Bush, durante la cumbre del Grupo de los Siete países más industrializados y Rusia (G8) en Alemania la semana que viene.
El escudo antimisiles de EE.UU. se perfila como el tema más controvertido de esas conversaciones, que continuarán luego durante la visita de Putin a EE.UU. el 1 y el 2 de julio. Washington argumenta que que el escudo no es una amenaza para Europa y que en cambio es necesario para defenderse de eventuales ataques de misiles desde Oriente Medio o Norcorea.
Poco después, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, le salió al cruce en inusuales términos y criticó la supuesta falta de libertades civiles e instituciones fuertes en Rusia."Queremos que Rusia sea fuerte, pero en un sentido acorde con el siglo XXI, no sólo con un núcleo fuerte, sino con instituciones fuertes, independientes, en el gobierno y fuera, un poder judicial y un legislativo fuertes e independientes, medios fuertes e independientes y elecciones libres", declaró la jefa de la diplomacia estadounidense.
"No hay que temer estas acciones de Rusia porque no tienen carácter agresivo, son sólo una respuesta a las acciones unilaterales, injustificadas y suficientemente duras de nuestros socios", había declarado Putin horas antes, en rueda de prensa, al lanzar su cuestionamiento a Washington tras reunirse con el presidente griego, Karolos Papoulias.
Rusia probó el martes con éxito el misil RS-24, considerado uno de los más potentes del mundo, capaz de ir armado con hasta 10 cabezas explosivas, incluidas nucleares, y con un alcance de hasta 8.000 kilómetros de distancia.
Putin recordó que EE.UU. abandonó en 2002 el tratado bilateral de Defensa Antimisiles para tener las manos libres y ahora planea crear un escudo antimisiles propio con elementos estratégicos cerca de la frontera rusa, en Polonia y la República Checa. Debido a este plan, al que Moscú se opone, más las acusaciones de EE.UU. sobre la falta de libertades civiles en Rusia, la relación entre ambos países está en el peor momento desde la caída de la Unión Soviética.
"Nosotros les advertimos de inmediato que adoptaríamos pasos de respuesta para conservar el equilibrio estratégico en el mundo", afirmó Putin. Según militares rusos, el nuevo cohete RS-24 es capaz de burlar el escudo antimisiles estadounidense.
"No somos nosotros los iniciadores de una nueva espiral de carrera armamentista. Seguiremos perfeccionando nuestros medios militares", aseguró el líder ruso.
"El mundo ha cambiado y ha habido tentativas de hacerlo unipolar. Algunos actores de los asuntos internacionales tratan de sustituir los principios del derecho internacional por la conveniencia política y desean dictar su voluntad a todos", declaró, en clara referencia a EE.UU. "Esto no es otra cosa que dictado e imperialismo. Es muy peligroso y dañino", agregó.
El jefe del Kremlin arremetió además contra los países europeos de la OTAN por no ratificar, como lo hizo Rusia, el Tratado de Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (FACE).
"Nosotros lo cumplimos en su totalidad. Retiramos de la parte europea de Rusia, más de allá de los Urales, todo nuestro armamento pesado; reducimos en 300.000 hombres nuestras Fuerzas Armadas", enumeró. "¿Qué hacen nuestros socios? Llenan con nuevos armamentos Europa Oriental, abren una nueva base en Bulgaria, otra en Rumania, una zona de posicionamiento en Polonia, un radar en la República Checa", agregó Putin. Y concluyó: "No podemos quedarnos contemplando y cumplir unilateralmente los compromisos".
Las nuevas críticas del jefe del Kremlin a EE.UU. llegan pocos días antes de su reunión con su par estadounidense, George Bush, durante la cumbre del Grupo de los Siete países más industrializados y Rusia (G8) en Alemania la semana que viene.
El escudo antimisiles de EE.UU. se perfila como el tema más controvertido de esas conversaciones, que continuarán luego durante la visita de Putin a EE.UU. el 1 y el 2 de julio. Washington argumenta que que el escudo no es una amenaza para Europa y que en cambio es necesario para defenderse de eventuales ataques de misiles desde Oriente Medio o Norcorea.