23 de junio de 2007

Clarín: Cae en Brasil un ex policía condenado por matar a un chico

Condenado a once años de prisión, prófugo desde hacía uno, un ex policía de la Bonaerense fue detenido en Brasil por Interpol. El hombre era buscado desde que un tribunal oral lo encontró culpable del asesinato del adolescente Leandro Bazán en un caso de "gatillo fácil" ocurrido en la localidad de Gerli, en Avellaneda.

El ex policía, identificado como Néstor Daniel Moroño, de 38 años, estaba prófugo desde el 4 de julio del año pasado. Ese día, el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 5 de Lomas de Zamora anunció la condena en su contra por el "homicidio simple" de Bazán, pero no se presentó a escucharla.

En cambio, Moroño escapó rumbo a Brasil. Aprovechó que gozaba del beneficio de la "libertad vigilada", que la Justicia suele darle a policías aún cuando están siendo juzgados por casos gravísimos. Según fuentes citadas por Télam, la delegación brasileña de Interpol lo ubicó el viernes de la semana pasada en Brasilia, donde lo arrestó.

Enseguida, en el único llamado que le permitieron hacer, Moroño se comunicó con su abogado para avisarle lo que había pasado y asegurarse de que éste empezara a tramitar su extradición hacia la Argentina. El defensor, Javier Raidán, informó entonces al Tribunal Oral Nº 5 que su cliente había sido arrestado.

Fuentes policiales revelaron que los investigadores argentinos ya sabían que Moroño se había ido del país. Su primer paso habría sido por Uruguay —lugar donde nació— y después habría estado en Paraguay antes de llegar a Brasil.

Por eso, su foto estaba publicada hasta en el sitio web del Ministerio de Seguridad Bonaerense. Se ofrecían 70.000 pesos de recompensa a cambio de datos sobre su paradero y la Dirección de Investigaciones Complejas de la Policía y la sección Búsqueda de Personas estaban detrás suyo.

El crimen por el que fue condenado el ex cabo ocurrió el 29 de noviembre de 2001. Leandro Bazán, de 13 años, iba hacia una casa de computación para terminar un trabajo escolar cuando recibió un balazo en el pecho.

Cargando su mochila llena de útiles, el chico tuvo la mala suerte de pasar por la esquina de Reconquista y Caxaraville, en Gerli, donde tres ladrones intentaban robarle un Renault Clío a Moroño en la puerta de su casa. Aún cuando estaba franco de servicio, el policía igual sacó su arma y empezó a disparar. Uno de esos balazos mató a Leandro, quien apenas sí alcanzó a gritar. De los asaltantes, uno murió y dos fueron detenidos.