La Nación: Olmert dio vía libre al ejército para atacar a Hamas
JERUSALEN.- En una clara señal de que difícilmente haya una pronta solución para la nueva y cada vez más peligrosa escalada de violencia en Medio Oriente, el primer ministro de Israel, Ehud Olmert, dijo ayer que su gobierno no le pondrá límite alguno al ejército israelí en las operaciones contra el grupo extremista Hamas, y advirtió que "nadie relacionado con el terrorismo será inmune". Las declaraciones de Olmert se produjeron apenas un par de horas después de la muerte de un israelí de 36 años a causa del disparo de un cohete lanzado por los palestinos contra la ciudad de Sederot, en el sur de Israel. Se trata de la segunda víctima mortal israelí desde que se reanudaron los enfrentamientos entre israelíes y palestinos, hace dos semanas, luego de la última tregua acordada entre ambas partes en noviembre de 2006.
Por su parte, los brazos armados de los partidos que integran el frágil gobierno de unidad palestino, Hamas y Al-Fatah, que han protagonizado luchas internas en las últimas semanas, reiteraron ayer que sólo aceptarán una tregua con Israel si ésta es recíproca y engloba tanto a Gaza como a Cisjordania. Pero el gobierno de Olmert se opone a un cese de fuego en Cisjordania, argumentando que ello posibilitaría la reanudación de los ataques suicidas en Israel.
Ayer, en la reunión semanal con su gabinete, Olmert informó a sus ministros de que había dado instrucciones al ejército de "hacer todo lo necesario" para detener el lanzamiento de cohetes, incluso ataques contra cualquier persona que planee o dirija tales ataques. "Nadie que esté involucrado en el terrorismo será inmune. Nadie es inmune", enfatizó Olmert.
"No pondremos límites al ejército en las operaciones contra los grupos terroristas y nadie nos dictará su agenda desde el exterior. Actuaremos cuando y donde lo decidamos nosotros", agregó el primer ministro, que no especificó si ello implica una incursión por tierra en la Franja de Gaza para impedir los ataques palestinos de los cohetes artesanales Qassam.
Las declaraciones de Olmert cierran una semana de gran tensión y violencia en la región, durante la cual Israel intensificó los bombardeos aéreos en Gaza y arrestó a 34 dirigentes de Hamas, incluidos dos ministros. Esta agrupación, por su parte, continuó lanzando cohetes hacia el sur de Israel y anteayer advirtió que cualquier ataque contra los líderes de Hamas volverá "incierta" la suerte del soldado israelí Gilad Shalit, secuestrado en 2006 por el movimiento extremista.
El balance
Según informó ayer el ministro de Defensa israelí, Amir Peretz, desde que el gabinete de seguridad autorizó los ataques contra Gaza, el 15 de mayo pasado, en respuesta a los lanzamientos de cohetes Qassam, la aviación israelí mató a 59 palestinos, en su mayoría militantes de Hamas. Pese a ello, los ataques palestinos continúan. Hamas, en tanto, en igual período, lanzó alrededor de 250 cohetes, que dejaron un saldo de dos víctimas mortales.
Por ello, no sorprendió ayer en Israel que Olmert admitiera que no existe una pronta solución para los cohetes Qassam y pidiera a sus ministros que se prepararan para un conflicto de larga duración: "No queremos crear expectativas irreales de que es posible frenar por completo a los Qassam".
Horas después de sus declaraciones, la fuerza aérea israelí reanudó su ofensiva y lanzó misiles contra una base utilizada por la fuerza ejecutiva de Hamas en Dir al-Balah, en el centro de la Franja de Gaza, sin que se informara de heridos.
Por otra parte, ayer, en El Cairo, comenzaron las reuniones de representantes de los movimientos palestinos Al-Fatah y Hamas con mediadores egipcios, con el objetivo de encontrar una solución a la lucha interna que divide a ambas agrupaciones.
Sucede que, a pesar de las negociaciones e incluso de la formación de un gobierno de unidad en marzo pasado, el partido extremista Hamas y el moderado Al-Fatah no logran alcanzar un acuerdo y desde hace poco más de dos semanas libran enfrentamientos callejeros que dejaron a los territorios palestinos al borde de la guerra civil.
"Las conversaciones se realizan con cada una de las facciones por separado y de forma sucesiva, para evaluar los puntos de vista de cada una de ellas", explicó una agencia de noticias egipcia.