La Nación: Encuentran ahorcada a una masajista en su casa
Una masajista fue hallada muerta en su departamento del barrio porteño de Vélez Sarsfield atada de pies y manos con cables que también estaban enrollados en su cuello. Los investigadores creen que la mujer murió ahorcada en su intento de desatarse luego de haber sufrido un robo.
Fuentes policiales y judiciales informaron ayer a Télam que el cadáver, en avanzado estado de descomposición, de Estela Zamudio, de 52 años, fue encontrado anteanoche en su departamento de la planta baja de un PH de la calle Olivieri 24, casi esquina avenida Rivadavia.
El fiscal de instrucción a cargo del caso, Pablo Recchini, tiene bajo la lupa a los clientes de la masajista y a sus contactos en Internet, ya que Zamudio, que era soltera y no tenía pareja, chateaba mucho en sitios de encuentros para solos y solas, según confiaron las fuentes.
Los pesquisas encontraron la casa desordenada y creen que la mujer fue asaltada por uno o varios delincuentes que quizá no tuvieron la intención de asesinarla, pero le provocaron una asfixia con las fuertes ataduras con las que la dejaron sujetada.
El hecho fue descubierto anoche, cerca de las 23, cuando los vecinos advirtieron a la comisaría 40a. sobre los olores que emanaban del departamento de la planta baja del PH, donde, además, hay otras seis viviendas.
La policía ingresó en el departamento y halló en el living el cadáver de la mujer, quien tenía las muñecas atadas en la espalda con un cable de la computadora y un alargador tipo zapatilla, que también le inmovilizaba los tobillos y que finalizaba enrollado en el cuello.
Además, la víctima, que estaba vestida con unas calzas negras y una remera, tenía una toalla en la boca a manera de mordaza, dijeron las fuentes.
Si bien aún no está establecido qué pudieron robar, en los dos ambientes del departamento había desorden y se encontró una cajita vacía que estaba abierta, donde se cree que la víctima podía guardar dinero, joyas u otros objetos de valor.
Los peritos de la Unidad Criminalística trabajaron en el lugar y encontraron rastros y huellas que sirven para la investigación, según confiaron voceros judiciales.
Los primeros informes del forense que recogió el cadáver en la escena del crimen revelan que probablemente la propia masajista se ahorcó con el cable que le pasaba por el cuello en sus desesperados intentos por desatarse.
Fuentes policiales y judiciales informaron ayer a Télam que el cadáver, en avanzado estado de descomposición, de Estela Zamudio, de 52 años, fue encontrado anteanoche en su departamento de la planta baja de un PH de la calle Olivieri 24, casi esquina avenida Rivadavia.
El fiscal de instrucción a cargo del caso, Pablo Recchini, tiene bajo la lupa a los clientes de la masajista y a sus contactos en Internet, ya que Zamudio, que era soltera y no tenía pareja, chateaba mucho en sitios de encuentros para solos y solas, según confiaron las fuentes.
Los pesquisas encontraron la casa desordenada y creen que la mujer fue asaltada por uno o varios delincuentes que quizá no tuvieron la intención de asesinarla, pero le provocaron una asfixia con las fuertes ataduras con las que la dejaron sujetada.
El hecho fue descubierto anoche, cerca de las 23, cuando los vecinos advirtieron a la comisaría 40a. sobre los olores que emanaban del departamento de la planta baja del PH, donde, además, hay otras seis viviendas.
La policía ingresó en el departamento y halló en el living el cadáver de la mujer, quien tenía las muñecas atadas en la espalda con un cable de la computadora y un alargador tipo zapatilla, que también le inmovilizaba los tobillos y que finalizaba enrollado en el cuello.
Además, la víctima, que estaba vestida con unas calzas negras y una remera, tenía una toalla en la boca a manera de mordaza, dijeron las fuentes.
Si bien aún no está establecido qué pudieron robar, en los dos ambientes del departamento había desorden y se encontró una cajita vacía que estaba abierta, donde se cree que la víctima podía guardar dinero, joyas u otros objetos de valor.
Los peritos de la Unidad Criminalística trabajaron en el lugar y encontraron rastros y huellas que sirven para la investigación, según confiaron voceros judiciales.
Los primeros informes del forense que recogió el cadáver en la escena del crimen revelan que probablemente la propia masajista se ahorcó con el cable que le pasaba por el cuello en sus desesperados intentos por desatarse.