Clarín: Asesinan a un hombre durante un asalto a un quiosco
Un proveedor de tarjetas de teléfonos fue asesinado de un balazo en la cabeza al resistirse a que dos delincuentes armados le robaran en un quiosco al que había ingresado, en Ituzaingó, al oeste del conurbano bonaerense, informaron fuentes policiales y judiciales.
Tras el asalto, en el que el dueño del comercio fue encerrado en el baño del local, la víctima resultó gravemente herida y murió luego en un hospital de la zona, donde se iniciaron los trámites para donar sus órganos.
Los ladrones se llevaron dinero, huyeron en un auto y hasta anoche seguían prófugos.
Investigadores del caso citados por la agencia Télam dijeron que el hecho ocurrió el viernes, aunque recién trascendió ayer. Los dos ladrones entraron a un kiosco ubicado en José María Paz al 800, amenazaron al dueño y lo encerraron en el baño.
En ese momento llegó Raúl Cattáneo, de 46 años, proveedor de tarjetas telefónicas. Estacionó su motocicleta en la vereda y entró, sin darse cuenta de que estaban robando. Al verlo, los asaltantes lo encañonaron para que les entregara lo que llevaba encima. Cattáneo tenía unos 5.000 pesos entre efectivo y el valor de las tarjetas telefónicas.
"La víctima se negó, se resistió, aparentemente hubo un forcejeo con los delincuentes y uno le disparó desde muy corta distancia", indicó la fuente judicial.
Susana, la madre del quiosquero, dijo que el hombre asesinado "se puso muy nervioso" y que su hijo "se salvó milagrosamente".
Uno de los balazos le pegó en la cabeza a la víctima, que cayó dentro del quiosco. Los ladrones robaron y se fueron. Cuando llegó la ambulancia, el hombre herido ya había perdido masa encefálica. Estuvo internado unas horas en estado desesperante y murió.
Tras el asalto, en el que el dueño del comercio fue encerrado en el baño del local, la víctima resultó gravemente herida y murió luego en un hospital de la zona, donde se iniciaron los trámites para donar sus órganos.
Los ladrones se llevaron dinero, huyeron en un auto y hasta anoche seguían prófugos.
Investigadores del caso citados por la agencia Télam dijeron que el hecho ocurrió el viernes, aunque recién trascendió ayer. Los dos ladrones entraron a un kiosco ubicado en José María Paz al 800, amenazaron al dueño y lo encerraron en el baño.
En ese momento llegó Raúl Cattáneo, de 46 años, proveedor de tarjetas telefónicas. Estacionó su motocicleta en la vereda y entró, sin darse cuenta de que estaban robando. Al verlo, los asaltantes lo encañonaron para que les entregara lo que llevaba encima. Cattáneo tenía unos 5.000 pesos entre efectivo y el valor de las tarjetas telefónicas.
"La víctima se negó, se resistió, aparentemente hubo un forcejeo con los delincuentes y uno le disparó desde muy corta distancia", indicó la fuente judicial.
Susana, la madre del quiosquero, dijo que el hombre asesinado "se puso muy nervioso" y que su hijo "se salvó milagrosamente".
Uno de los balazos le pegó en la cabeza a la víctima, que cayó dentro del quiosco. Los ladrones robaron y se fueron. Cuando llegó la ambulancia, el hombre herido ya había perdido masa encefálica. Estuvo internado unas horas en estado desesperante y murió.