4 de junio de 2008

La Nación: Estaba secuestrado, pero logró huir

Un comerciante de Villa Devoto, que había sido secuestrado ayer en la localidad bonaerense de Ramos Mejía por tres delincuentes, logró escapar cuando aprovechó una distracción de sus captores al ser perseguidos por la policía, entre los barrios de Villa Devoto y Villa Real, y se arrojó de su automóvil, donde lo mantenían cautivo. Este episodio se suma al secuestro del empresario Cayetano De Pascale, que está cautivo desde el sábado pasado, cuando fue raptado en su fábrica de La Matanza y por cuya liberación sus captores exigen 400.000 pesos (ver aparte). De esta manera, el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, ya enfrentó el cuarto secuestro resonante desde que comenzó su gestión: el primero fue el de Diego Migueles, de 21 años, que apareció asesinado de un tiro en la cabeza en El Palomar, pese a que su familia pagó el rescate. Luego, en abril, la policía liberó a Ariel Perretta, de 24 años, que estuvo cautivo 16 días en Tigre. Según informaron a LA NACION fuentes policiales, el hecho de ayer comenzó cerca del mediodía, en Ramos Mejía, cuando tres delincuentes interceptaron al comerciante Bernardo Bernat, de 62 años, mientras circulaba por la zona en su Citroën C4 gris. "Vamos a tu casa", exigieron los asaltantes. Bernat se negó y les contó que tenía un negocio de venta de artículos de ortopedia en San Blas y Sanabria, en Villa Devoto. Mientras se dirigían al comercio, los secuestradores llamaron al hijo de la víctima para exigirle una suma de dinero. "Apenas cortó la comunicación, el joven le avisó a un policía que estaba de consigna en la cuadra del local comercial. Entonces se diagramó un operativo para tratar de detener a los delincuentes", explicó a LA NACION un jefe policial. Una hora después, el suboficial Julio Ponce intentó detener la marcha del Citroën C4, pero fue embestido por los delincuentes. Ponce fue derivado al Complejo Médico Policial Churruca-Visca, donde al cierre de esta edición continuaba internado en estado reservado. "Sufrió múltiples traumatismos", agregó un vocero policial. En ese momento comenzó una persecución. "Los delincuentes que tenían cautivo al comerciante contaban con el apoyo de un vehículo marca Seat", informó el comisario inspector Norberto Velasco, jefe de la Circunscripción VIII de la Policía Federal. En medio de la huida, los delincuentes frenaron un momento su marcha. "Ese instante fue aprovechado por el comerciante, que se arrojó del auto y fue rescatado por personal policial", dijeron voceros de la Policía Federal. Cuando Bernat estaba a salvo, comenzó un tiroteo entre los delincuentes y policías de distintas comisarías, que los perseguían. "La persecución duró cerca de 10 minutos, fueron casi 30 cuadras", agregaron las fuentes consultadas. En la persecución, un patrullero de la comisaría 43a. chocó contra un auto Peugeot 206 azul y dos ocupantes del móvil policial resultaron heridos. Según fuentes policiales de la comisaría 44a. que estaban en el lugar, en el Peugeot viajaban dos particulares que salieron ilesos del accidente. La huida de los delincuentes terminó en Nazarre y Gallardo, a 200 metros de la avenida General Paz, cuando chocaron contra la fachada de un videoclub. Los delincuentes se bajaron del auto y escaparon. "Pero uno de ellos fue atrapado en el techo de una casa situada en la calle Madero al 100", informó un jefe policial. El vehículo de Bernat tenía tres disparos en su parabrisas y un cuarto en la puerta trasera derecha. Marcelo Arrieta, dueño del videoclub donde chocaron los delincuentes, dijo a LA NACION: "Sobre [la calle] Bermúdez observé a un patrullero que perseguía a un auto; de repente, de la ventanilla derecha trasera del auto se asomó un brazo que apuntó al patrullero. Los policías apuntaron también y se oyeron entre cuatro y cinco disparos". El comerciante aclaró que no supo desde dónde salieron los tiros. A las cinco cuadras del local de Bernat, los investigadores hallaron el Seat, donde viajaban los cómplices de los secuestradores. "Se pudo secuestrar una pistola calibre 22 y un pistolón", afirmó una fuente policial. Un jefe policial dijo que la hipótesis principal es que la víctima del secuestro habría sido elegida "al voleo" debido a lo llamativo de su moderno automóvil.