14 de febrero de 2008

La Nación: El ministro de Justicia querelló a Carrió

El ministro de Justicia, Aníbal Fernández, resolvió querellar otra vez a la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, que lo había acusado de tener vinculaciones con el narcotráfico, expresiones que el funcionario calificó de "canallada". Fernández y Carrió reeditaron un duro intercambio de acusaciones porque el ministro ya había querellado en 2007 a la líder de la Coalición Cívica, que ayer fue defendida por la mesa de conducción de ese sector opositor.
"Ella está consumida por el odio", dijo Fernández, que afirmó que "hay cosas que no se pueden dejar pasar", al justificar su planteo judicial, presentado en la mañana de ayer. Fernández insistió en que Carrió "no tiene los patitos en fila", una humorada acerca de su condición psicológica, por cuanto lo que dice, según el funcionario, "no obedece a la visión de una persona seria".
Fernández evaluó, en relación con las acusaciones, que sería " terrible si un ministro hiciera semejante cosa", pero afirmó que "cae en saco roto inmediatamente porque la gente, como está acostumbrada a que diga barbaridades, entonces dice: «Es una más», y nos olvidamos en dos minutos". No obstante, dijo que había presentado una querella y que "se discutirá el tema en la Justicia". "Uno no le presta mucha atención, porque realmente por salud mental no hay que prestarle atención, pero llega el momento en que cosas de estas características no hay que dejarlas pasar", argumentó.
En tanto, la conducción de la Coalición Cívica (CC) acusó a Fernández de ser parte de "una jauría desbocada que pretende acallar y encarcelar a la líder de la oposición [en referencia a Elisa Carrió], en vez de trabajar en solucionar el problema de inseguridad". En un comunicado, la CC advirtió que "mientras el Gobierno recibe a un dictador [por el mandatario de Guinea Ecuatorial, Obiang Nguema Mbasago], que viola los más elementales derechos humanos y que con métodos de tortura persigue a sus opositores, manda al responsable de los altos índices de inseguridad a que ejerza la violencia verbal contra la presidenta de la Coalición Cívica". Carrió fue absuelta el año pasado en una causa en que se tramitaba un juicio por calumnias e injurias que le había iniciado el empresario pesquero Héctor Antonio por haberlo involucrado en el asesinato de otro hombre del sector, Raúl Espinosa.
En aquella oportunidad, Fernández también había querellado a Carrió luego de que la candidata presidencial de la Coalición Cívica dijo que la mujer de Espinosa recibía "presiones" de parte de un "alto funcionario" de la Casa Rosada, al que luego identificó como el ministro del Interior. Otro funcionario al que también querelló Carrió fue el ministro de Planificación, Julio De Vido, a quien la dirigente acusó de financiar las campañas electorales kirchneristas con fondos públicos desde 2003. Sin embargo, las querellas quedaron sin efecto o en algunos casos fueron retiradas por quienes las habían impulsado.