12 de febrero de 2008

La Nación: Asaltan y matan de un tiro a un comerciante, delante de su hijo

Un comerciante fue asesinado de un disparo por un grupo de delincuentes que bloqueó el paso de su vehículo para robarle cuando circulaba junto con su hijo por la ruta 8, a la altura de la localidad bonaerense de Del Viso, en el partido de Pilar.
Diego Eduardo Guidotti, de 55 años, y su hijo, de 16, regresaban de la pizzería La Posta, de su propiedad, situada en Pilar. Apenas pasada la medianoche, camino a su casa, en Olivos, un automóvil en el que viajaban cinco personas se interpuso en su camino. Según los investigadores, se trataría de un Fiat Duna oscuro. Una vez que lo obligaron a detener la marcha, los asaltantes le dispararon a Guidotti, que murió en el acto.
Luego, se llevaron 2000 pesos que trasladaba la víctima, un teléfono celular, un reloj y las llaves del auto, según informaron fuentes del caso. Entre las versiones que intentaban explicar ayer este hecho de violencia, la justicia de Pilar investiga si se trató de un robo al azar o si el objetivo era Guidotti, que todos los domingos regresaba a su casa desde la pizzería con la recaudación del fin de semana. Esta línea de investigación contempla la posibilidad de que exista un entregador. El cuñado de la víctima dijo que se trató de "un robo, nada más", y que todo sucedió "muy rápido".
Según el testimonio del hijo de la víctima, que fue encontrado por la policía con el rostro ensangrentado y en estado de shock junto al cadáver de su padre, el asaltante que le disparó a Guidotti no le dio tiempo siquiera para bajar la ventanilla. La bala rompió el vidrio del Peugeot 405 bordó en el que se trasladaba el comerciante, le impactó en el hombro izquierdo, lo atravesó y le causó la muerte.
Al parecer, Guidotti había advertido que era perseguido. Cuando fue obligado a detenerse, tres hombres descendieron del vehículo que se le había cruzado para impedirle el paso. Mientras uno de ellos se aproximó al conductor, otro golpeó al menor y, junto con un tercero, revisaron el interior del auto. Después, con el dinero y los efectos personales de Guidotti y su hijo, volvieron al auto en el que huyeron en dirección a la Capital. Daniel Lauren, un automovilista que pasó por el lugar minutos después del hecho, detuvo su vehículo para asistir al joven que, según dijo, "corría y cruzaba entre los carriles, en estado de shock", tal como luego lo halló la policía. Según fuentes policiales, los asaltantes dejaron huellas dactilares dentro y fuera del Peugeot.
Pero no son esos los únicos elementos con los que la Justicia intenta identificar a los delincuentes: también cuenta con las imágenes de las cámaras de video de la autopista, con las cuales podría precisar el número de dominio del vehículo usado por los ladrones y su recorrido anterior y posterior. Ayer por la tarde, el fiscal a cargo de la Fiscalía N° 2 de Pilar, Leonardo Loiterstein, visitó a la familia de la víctima para tomar declaración al joven que vio morir a su padre. "Está muy mal", dijo su tío.
Minutos más tarde, el adolescente salió de su casa con el rostro cubierto para ir a la fiscalía, donde se le tomaría una declaración más precisa con el fin de dar con los asesinos de Guidotti. Ayer, pasadas las 19, el cuñado de Guidotti, por recomendación de la Justicia, enfrentó cámaras y micrófonos para solicitar la ayuda de testigos que permitan esclarecer el caso. La Justicia y la policía buscan puntualmente la colaboración de los ocupantes de un auto que advirtieron del hecho al personal de auxilio de la autopista al pasar por un peaje situado a pocos kilómetros del lugar.
La inseguridad no es una novedad en Pilar. Hace menos de 10 días asaltaron una casa en un barrio de quintas situado a la altura del kilómetro 47 de la ruta 8. Una semana antes, habían robado en tres casas de la misma zona.