23 de enero de 2008

La Nación: Otra joven denunció que fue violada

Un nuevo caso de violación de una joven que estaba sola en su vivienda fue denunciado anteayer en el barrio de Vélez Sarsfield, a menos de una semana de un hecho de similares características ocurrido en Núñez, donde una profesora de educación física fue atacada por un hombre luego de ingresar por escalamiento en su departamento.

El hecho ocurrió anteayer, pasadas las 13, en una casa de la calle Goya al 700, a pocos metros de la avenida Gaona, donde una joven de 20 años, que se encontraba sola porque su madre se había ido de vacaciones, fue asaltada y violada, según fuentes policiales.

Desde la Asociación de Ayuda a Víctimas de la Violación (Avivi), su presidenta, María Elena Leuzzi, aseguró a LA NACION que no descartaba que se tratara del mismo individuo, conocido como "hombre araña", al que se le imputan seis casos de violación de mujeres solas en los barrios de Núñez, Belgrano y Palermo.

"Según los datos que manejamos, hay varias coincidencias con los ataques anteriores: el individuo aprovechó que la chica estaba sola, le cubrió la cara, la ató y la violó", remarcó Leuzzi.

Mientras tanto, Isabel Yaconis, integrante de la asociación Madres del Dolor y madre de Lucila, la chica asesinada el 21 de abril de 2003 en un intento de violación, reclamó que se investigue "si se trata del mismo violador serial".

Fuentes de la investigación indicaron a LA NACION que, si bien no descartaban ninguna hipótesis, los elementos con los que contaban aún no les permitían determinar si los casos tienen alguna vinculación.

Tampoco confirmaron el modo en que el violador abordó a su víctima, ya que disponían de dos versiones distintas, pero se sospecha que pudo haber sido por escalamiento, ya que el mosquitero de una vivienda vecina se encontraba abollado.

Máxima, una vecina que vive frente a la casa donde se registró la violación, contó a la prensa que "según algunas personas, el violador habría trepado por la reja de una casa vecina, de las tejas saltó al jardín y de ahí entró por los fondos", dijo, y agregó: "Yo escuché que alguien la estaba esperando en la calle".

Nélida, otra vecina, contó que la familia tiene un perro gran danés, pero que "la madre lo había dejado en la guardería para dejar a la hija tranquila, porque trabajaba y no lo iba a poder atender".

El caso sumó una preocupación adicional a los vecinos, más atentos a las denuncias por robos en el barrio.

Leonardo, que vive sobre Goya al 700, expresó a LA NACION que cuando se enteró de la noticia él y su familia se alarmaron por la situación de su novia, que estaba sola hasta la noche: "Si bien mi casa parece una fortaleza, este hecho nos obliga a tomar otras precauciones", dijo atemorizado.