La Nación: Israel, dispuesto a compartir Jerusalén con los palestinos
En un importante giro de la tradicional postura israelí, que podría impulsar las estancadas negociaciones de paz en Medio Oriente, un miembro del gabinete del primer ministro Ehud Olmert dijo ayer que su gobierno aceptaría entregar a los palestinos parte de Jerusalén, una concesión clave en uno de los temas más delicados del conflicto.
La disputa por Jerusalén, sede de sitios sagrados para judíos y musulmanes, ha sido uno de los principales motivos de la falta de avances en las negociaciones de paz en el pasado.
El viceprimer ministro adjunto de Israel, Haim Ramon, dijo que su país debía estar preparado para entregar a los palestinos algunas zonas árabes de Jerusalén este, e incluso para ceder su autoridad sobre algunos de los sitios sagrados de la ciudad.
Esta postura marca una significativa concesión de Israel, que anexó el este de Jerusalén en la Guerra de los Seis Días, en 1967, y considera toda la ciudad su capital.
No obstante, la oferta israelí no lograría satisfacer del todo la demanda palestina de una retirada total de los territorios ocupados.
La propuesta de Ramon se conoció el mismo día en que los negociadores israelíes iniciaron en Jerusalén intensas conversaciones para elaborar un documento conjunto que esperan emitir en una conferencia de paz en Estados Unidos, el mes próximo.
La conferencia tendrá lugar en momentos en que crece el acercamiento entre Olmert y el presidente palestino, Mahmoud Abbas, con el objetivo de revivir las estancadas negociaciones de paz, después de siete años de paralización. Este acercamiento comenzó en junio pasado, después de que el grupo terrorista Hamas tomara el control de la Franja de Gaza, lo que dejó al partido moderado de Abbas, Al-Fatah, con el dominio del otro territorio palestino: Cisjordania.
Las incipientes conversaciones de paz son vistas por Olmert como un arma para fortalecer a Abbas y aislar aún más a Hamas, grupo que cuenta con el apoyo de Irán y llama a la destrucción de Israel.
Junto con temas como el de las fronteras del futuro Estado palestino y el problema de los refugiados, el destino de Jerusalén será central en cualquier acuerdo de paz entre ambas partes.
Israel ha dicho durante mucho tiempo que no renunciaría a ninguna parte de Jerusalén, incluidos los barrios árabes que anexó en 1967. Los palestinos, a su vez, quieren convertir en la capital de su futuro Estado a todo el este de Jerusalén, incluida la Ciudad Vieja, donde se encuentran los sitios sagrados.
En sus sorpresivas declaraciones, Ramon no especificó los lugares exactos de los que se retiraría Israel, pero dijo que la transferencia propuesta no incluiría la Ciudad Vieja ni sus barrios circundantes, un sector conocido como la "cuenca sagrada". Esa es un área muy disputada, ya que dentro de las murallas de la Ciudad Vieja se encuentra el sitio más sagrado para el judaísmo, el Monte del Templo, y el tercer sitio entre los más sagrados del islam, la Mezquita de Al-Aqsa.
"Estoy de acuerdo en que todos los barrios palestinos deben ser transferidos, excepto los barrios árabes en la cuenca sagrada", dijo el vicepremier, en declaraciones que desataron fuertes críticas de los israelíes que mantienen una posición dura frente a los palestinos.
El viceprimer ministro habló de un "régimen especial" para la Ciudad Vieja y sus alrededores. Aunque no elaboró esa idea, en negociaciones pasadas había surgido la propuesta de entregar el control de los sitios sagrados a un organismo internacional.
Con él coincidió, al menos en parte, el ministro de Asuntos Estratégicos, Avigdor Lieberman, líder del partido Israel Beitenu, miembro de la coalición de gobierno. Lieberman dijo que estaba preparado para entregar a los palestinos algunas áreas árabes dentro de Jerusalén, pero sólo a cambio de enclaves judíos en Cisjordania.
Ramon es considerado el más estrecho aliado de Olmert en el partido Kadima, por lo que sus declaraciones fueron interpretadas como un intento del premier de tantear la situación antes de hacer un gran anuncio. En 2000, el entonces premier Ehud Barak fue duramente criticado en Israel cuando sugirió la posibilidad de dividir la ciudad.
Ramon afirmó ayer que Israel se beneficiaría con una división. Según dijo, su país no tendría que seguir pagando prestaciones sociales a los miles de palestinos que residen en Jerusalén y podría obtener el esperado reconocimiento internacional de esa ciudad como la capital de los judíos.
Concesiones dolorosas
Por otro lado, el vicepremier dijo que Israel no debía desperdiciar la oportunidad que se abría con la conferencia de paz en Estados Unidos. Si las negociaciones no dan fruto, advirtió, Hamas se fortalecerá en su lucha de poder con Al-Fatah.
En ese sentido, Olmert dijo ayer en el Parlamento que Israel había perdido oportunidades en el pasado y que no debía dejar escapar ésta, por lo que los israelíes debían preparase para "dolorosas concesiones". Aunque no hizo mención específica del tema de Jerusalén, Olmert dijo que iba a "tomar decisiones valientes e inevitables".
Agencias AP, Reuters, DPA y EFE
Código de vestimenta en el Parlamento
- JERUSALEN (AP).- Los israelíes son conocidos por vestir informalmente. Pero incluso para ellos existen límites. La presidenta del Parlamento, Dalia Itzik, impartió ayer un nuevo código de vestimenta que prohíbe la entrada en esa cámara legislativa de gente vestida con jeans, sandalias, musculosas, shorts o remeras cortas que muestren el estómago. Según las normas impartidas por la legisladora, el nuevo código de vestimenta incluye a los empleados del Parlamento y también a los periodistas. Los policías del Parlamento tienen orden expresa de impedir la entrada a quienes incumplan esas normas.