Infobae: Acusados por el crimen de los policías temen represalias
Leandro Colucci y Gabriel Mastrovitta fueron liberados cerca de las 23 de ayer, en el fuero de 7 y 56. Se autodenominaron "perejiles" de una mafia y dijeron que "tienen mucho miedo" por lo que les puede suceder
En pleno acto electoral, las dos personas que habían sido detenidas en las últimas horas, presuntamente relacionados con el crimen de los tres policías en La Plata, fueron liberados cerca de las 23 en el fuero de 7 y 56.
A la salida, los esperaban sus familias y fue allí cuando Leandro Colucci (uno de los acusados) manifestó que "esto fue una detención electoral. Acá no hay nada pasional. El perejil soy yo. Soy el gil de toda una mafia. No soy un asesino. Por suerte estoy contenido por mi familia".
Según informa el Diario Hoy, su padre Héctor sostuvo: "Mi hijo es inocente. La policía nos dio vuelta la casa, rompieron un montón de cosas. Se llevaron el auto. Es claro que es una detención política".
En tanto, mientras Colucci era liberado por el acceso de la calle 7, el otro acusado -Gabriel Mastrovitta- salía por el portón de la calle 56, 7 y 8.
A él también lo aguardaba su familia y fue su madre Nélida, quien le dijo a los medios: "Ahora tenemos mucho miedo. No sabemos cómo sigue todo esto. La policía va a perseguirnos. Y tememos una represalia".
En pleno acto electoral, las dos personas que habían sido detenidas en las últimas horas, presuntamente relacionados con el crimen de los tres policías en La Plata, fueron liberados cerca de las 23 en el fuero de 7 y 56.
A la salida, los esperaban sus familias y fue allí cuando Leandro Colucci (uno de los acusados) manifestó que "esto fue una detención electoral. Acá no hay nada pasional. El perejil soy yo. Soy el gil de toda una mafia. No soy un asesino. Por suerte estoy contenido por mi familia".
Según informa el Diario Hoy, su padre Héctor sostuvo: "Mi hijo es inocente. La policía nos dio vuelta la casa, rompieron un montón de cosas. Se llevaron el auto. Es claro que es una detención política".
En tanto, mientras Colucci era liberado por el acceso de la calle 7, el otro acusado -Gabriel Mastrovitta- salía por el portón de la calle 56, 7 y 8.
A él también lo aguardaba su familia y fue su madre Nélida, quien le dijo a los medios: "Ahora tenemos mucho miedo. No sabemos cómo sigue todo esto. La policía va a perseguirnos. Y tememos una represalia".