Crónica: LOS 810 PASOS DEL NARCOTRAFICO
Alrededor de 810 pasos terrestres y fluviales, todos ellos ubicados en el norte argentino, son usados frecuentemente por tenebrosos grupos de narcotraficantes para ingresar cocaína y marihuana a nuestro país. Según los informes, existen unos 750 de estos pasajes en la frontera entre Argentina y Bolivia, mientras que los restantes se encuentran en los límites argentino-paraguayos. La terrible situación resulta imposible de ser controlada por las autoridades de la Gendarmería Nacional y de la Prefectura Naval. La preocupante realidad que se registra en esas regiones fronterizas ha sido confirmada por la Asociación Antidrogas de la República Argentina. Por ejemplo, de acuerdo a esta denuncia, en la frontera de Salta y Jujuy con el territorio boliviano, hay aberturas en la vegetación, que son conocidas como "picadas". Las mismas son pasos utilizados por los lugareños en sus actividades cotidianas. Los chicos bolivianos los emplean habitualmente para concurrir de sus hogares a los colegios instalados en suelo argentino. Dichas "picadas" resultan utilizadas por las bandas de narcos. Los delincuentes buscan ensanchar esas aberturas, para de esta manera facilitar el desplazamiento de rodados con cocaína, que son ingresados de Bolivia a nuestro país. Además, las organizaciones de marginales se valen de las "picadas" para trasladar vehículos con precursores químicos a jurisdicción boliviana. Una de las mencionadas sustancias es la acetona, que los narcos de la vecina nación mezclan con nafta en piletones, donde colocan las hojas de la coca. De esa forma, los sujetos consiguen la famosa pasta base de cocaína (PBC). La denominada pasta base de cocaína luego es mezclada con diferentes precursores químicos, como el éter y los ácidos sulfúrico y clorhídrico, para llegar a una cocaína de 98 por ciento de pureza (considerada de "exportación" y que es enviada a Europa, tras emplear a Argentina como "puente"). En tanto, las regiones más usadas por los narcos del Paraguay para el ingreso de cargamentos de marihuana se encuentran en las localidades misioneras de Puerto Esperanza, Santa Ana, Eldorado, Montecarlo, San Ignacio, Puerto Rico y en la zona existente entre Posadas y Candelaria; y en las áreas formoseñas de Puerto Pilcomayo y Puerto Cabo Irigoyen, tal lo indicado por Claudio Izaguirre, quien se desempeña como titular de la mencionada asociación. Dichos cargamentos son preparados en la región paraguaya de Pedro Juan Caballero, donde conviven narcos de Paraguay, Brasil, Argentina y Colombia.