5 de octubre de 2007

Clarín: Un viaje de espías a París reaviva las sospechas por la muerte de Lady Di

Una nueva jornada del juicio sobre la muerte de Lady Di arrojó ayer como una de las novedades más importantes la confirmación de la presencia de agentes del servicio secreto británico en París, aquel fatídico 30 de agosto de 1997. El dato reforzaría, según quienes la sustentan, la hipótesis de que pudo haber sido una conspiración y no un accidente automovilístico, armada desde el poder británico, como sostiene el empresario egipcio Mohamed al Fayed, padre de Dodi, novio de Diana.

La princesa de Gales y Dodi, más su chofer, murieron aquel día de hace diez años en un túnel de París, mientras escapaban del acoso de reporteros gráficos.

Ayer el tribunal confirmó que miembros del servicio de inteligencia exterior británica, el MI6, estuvieron en París durante el verano (boreal) de 1997. Pero "su papel consistió en trabajo de enlace con las autoridades francesas respecto a temas como contraterrorismo y lucha contra el crimen organizado", se limitó a decir el juez Scott Baker.

En cambio, Al Fayed está convencido de que detrás de las muertes se esconde la Casa Real británica. El dueño de las tiendas Harrod's asegura que fue un complot asesino porque la reina y su esposo no podían soportar la idea de que Diana se casara con un musulmán y posiblemente estuviera embarazada, lo que el tribunal cree muy difícil probar.

Baker advirtió ayer al jurado que probablemente "nunca habrá evidencia científica" sobre si Diana, ex esposa del príncipe Carlos, heredero de la corona británica, estaba embarazada o no. Prometió que habrá una investigación completa sobre los "detalles íntimos de su vida personal". En cambio, afirmó que se ha probado que la princesa había usado píldoras anticonceptivas.

Según Al Fayed, la orden de embalsamar a Diana, como ocurrió, fue una orden de la inteligencia británica "para ocultar que estaba embarazada".

Otro dato importante de la audiencia de ayer fue la comprobación de que Henri Paul, el conductor del vehículo en el que murió la Lady Di, junto a Dodi y al propio chofer (sólo se salvó el guardaespalda, Trevor Rees-Jones) pasó bastante tiempo en el bar del Hotel Ritz de París, horas antes del trágico accidente.

En la sala de la Corte Suprema de Londres donde tramita esta causa se analizaron grabaciones captadas por cámaras de seguridad de circuito cerrado que muestran a Paul en el bar del Ritz, horas antes de que el Mercedes que manejaba colisionara contra la décimo tercera columna del Puente del Alma, en la capital francesa. Si el conductor estaba en estado de ebriedad es otro tema que debe analizar el juicio.

El miércoles se mostraron fotos inéditas de las horas previas al choque del auto, y ayer se enseñaron varios videos de CCTV en donde se los ve a Diana y Dodi la tarde previa a su muerte.

En tanto, el guardaespaldas de la princesa Diana de Gales, el británico Rees-Jones, único sobreviviente, afirmó que el empresario egipcio Al Fayed "está obsesionado" con la idea de que Lady Di y su pareja Dodi fueron asesinados.

Según informó el juez Baker, Al Fayed cree que Rees no perdió su memoria, como el guardaespaldas dijo, sino que sabe "exactamente" todo lo que pasó.

De acuerdo al magistrado británico, el padre de Dodi considera que el libro de Rees-Jones, "The Bodyguard's Story", fue escrito por los servicios de Inteligencia "y está lleno de mentiras".