27 de septiembre de 2007

La Nación: Un estacionamiento prohibido, salvo para algunos policías

A pesar de que la ordenanza 32.876 prohíbe el estacionamiento en la zona conocida como el microcentro, cada día decenas de personas dejan sus autos en ese lugar. Pero no parecen ser automovilistas comunes y corrientes, ya que en las lunetas de esos vehículos dejan de un modo bien visible elementos que sugieren que sus dueños son policías.

Gorras de esa fuerza, talonarios de boletas de infracción, carnets de círculos de suboficiales de la Policía Federal y otras "insignias" hacen suponer que se está dejando un mensaje. Y probablemente el mensaje sea: "Este auto no tiene que ser multado", pues LA NACION no halló ningún acta de infracción en esos parabrisas durante varios días.

Anteayer, eran 31 los autos estacionados ilegalmente en las calles Sarmiento, Perón y Bartolomé Mitre, entre la avenida Leandro N. Alem y la diagonal Roque Sáenz Peña.

De esos vehículos, 28 tenían un talonario de infracciones; tres, algún tipo de carnet identificatorio que hacía referencia a la eventual pertenencia del conductor a la fuerza policial, y uno, una gorra con las reconocidas siglas PFA (Policía Federal Argentina). En algunos casos, sobre las lunetas, los dueños combinaban un carnet con un talonario de multas o una gorra oficial y una multa sin confeccionar. En todos ellos, las señas estaban bien visibles, imposibles de soslayar.

"No tenemos privilegios"

La ordenanza 32.876 prohíbe el estacionamiento "en la zona comprendida por las avenidas de Mayo, Rivadavia, Leandro N. Alem y Córdoba, y la calle Carlos Pellegrini (...) con el objeto de facilitar los desplazamientos peatonales y desalentar la concurrencia de automóviles particulares al área céntrica".

Entre las 11 y las 16, ni siquiera se puede circular en algunas calles dentro de esa zona. Los únicos autorizados son los conductores que poseen una placa especial verde, que entrega el gobierno porteño.

"El hecho de que un policía se identifique como tal no lo salva de una multa o de que le lleven el auto con una grúa. Si está en infracción, está en infracción", dijo a LA NACION el comisario Néstor Rodríguez, jefe de prensa de la Policía Federal.

"Tampoco es que somos los únicos que labramos las multas en la ciudad de Buenos Aires. Si los vecinos advierten estas irregularidades también deberían denunciarlas. Está mal que los policías cometan una transgresión a la ley. No tenemos privilegios: si nos llega una multa la tenemos que pagar", explicó Rodríguez y agregó: "Muchas veces, cumplir con las normas de tránsito es una complicación para nuestro servicio".

"Lo que más me molesta es que yo tengo que pagar todos los días un estacionamiento que está cada vez más caro. Ellos, en cambio, ponen el auto donde quieren y sólo dejan algo para que vean que son policías y no les hagan la multa", se quejó en diálogo con LA NACION Jorge, de 35 años, que tiene su oficina en Maipú y Perón. "Lo peor es que complican el tránsito que ya de por sí es conflictivo", dijo, Con él coincidieron otros trabajadores y vecinos de la zona.