14 de septiembre de 2007

Infobae: Hubo 13 asesinatos y siguen secuestrados dos hombres

Sin duda alguna, entre fines de agosto y la primera quincena del mes corriente, los casos de secuestros y crímenes han aumentado significativamente y generado un clima de suma tensión y temor en la población.Ayer mismo, una familia de Don Torcuato sufrió en carne propia momentos de angustia y desesperación cuando fueron tomados de rehén por un grupo de delincuentes que ingresaron a su domicilio con la intención de robar. En el medio del hecho delictivo, dos niñas de 8 y 12 años atrapadas, a quienes seguro les costará recuperarse de las horas de temor que vivieron.Hoy se cumplen 16 días de la desaparición del empresario del transporte Juan Andreola, secuestrado mientras cenaba con otros colegas en un quincho dentro de la propiedad que la empresa Flecha-Bus tiene en el barrio porteño de Barracas.Por su parte, ya ha pasado más de una semana desde que se vio por última vez a Francisco White, productor agropecuario de General Vilegas, capturado violentamente. En los últimos quince días se han informado 13 asesinatos que marcan el recrudecimiento de la inseguridad en Capital y el Conurbano. Esto sin tener en cuenta que la mayoría de los asesinatos perpetrados en el país, un 70% de ellos según los especialistas en seguridad, no son denunciados.El sentimiento de impunidad que dejan estos delitos recurrentes se ve reflejado en otros casos de resonancia que ocurrieron en poco menos de un mes. Es el caso del crimen a sangre fría que ocurrió en José C. Paz cuando un conductor que viajaba junto a su hija detuvo la marcha de su auto en un paso a nivel: sin explicación alguna, un grupo de tres delincuentes le disparó al hombre y le provocó una muerte instantánea.Días atrás, torturaron y mataron a un empresario vinculado a la compra y venta de caballos, en su propia casa y frente a su familia en la localidad de Navarro.En otro día de furia, un comerciante murió baleado por un ladrón cuando lo perseguía en el barrio de Once, con la intención de recuperar lo que le había sustraído a su víctima.Los crímenes son cada vez más violentos y se repiten en forma permanente en los últimos días. La población, con un fuerte sentimiento de impunidad, enfrenta horas de temor ante el inminente riesgo de ser víctimas de la inseguridad.