Clarín: España: con amenazas y bombas, ETA buscó crear caos en las rutas
En otras oportunidades, ETA ha colocado pequeñas bombas para crear el caos pero siempre explotaron los artefactos anunciados, generando problemas en los desplazamientos por las carreteras colmadas de vehículos.
Minutos antes de las dos de la tarde de ayer una voz anónima advirtió en nombre de ETA a la Asociación de Ayuda en Carretera de San Sebastián (DYA) y al Diario de Teruel que en pocos minutos comenzarían a explotar cinco bombas en las carreteras de Guipúzcoa, Cantabria, Burgos y La Rioja.
Las fuerzas de seguridad cortaron varias rutas, lo que generó algunos atascos, pero al final sólo se produjo una explosión a las 16.25 en la localidad de Fuenmayor, La Rioja, que no causó daños. "Era poco más que un petardo", comentó un vocero de la Policía.
Los especialistas en explosivos, TEDEX, recorrieron las otras carreteras amenazadas por ETA, que fueron cerradas, pero comprobaron que no había ningún explosivo. De inmediato se abrió otra vez la circulación.
Es la sexta vez que los terroristas fallan en sus planes de atentados después de haber puesto fin al "cese de fuego indeterminado" el 5 de junio pasado. El 3 de diciembre de 2004 ETA hizo estallar cinco artefactos de baja potencia en estaciones de servicio en medio de la operación de salida de miles de vehículos en Madrid. Los pequeños explosivos estallaron en papeleros y no produjeron víctimas, aunque sí pequeños daños. Pero los terroristas lograron crear un considerable caos. Tres días después, el Día de la Constitución, estallaron siete pequeñas bombas en otras tantas capitales de provincia.
En los últimos tres años ETA colocó explosivos en carreteras españolas en tres ocasiones, siempre durante operaciones especiales de tránsito. Dos pequeños explosivos detonaron en las inmediaciones por donde pasaba el Tour de Francia en el Pirineo español. Además, otra pequeña bomba detonó durante una jornada de huelga por la muerte de dos presos de ETA.
Este operativo fallido se produjo un día después de que las fuerzas antiterroristas asestaran a ETA un golpe de enorme importancia al capturar el centro de operaciones donde se han planificado los atentados de las últimas semanas y el laboratorio donde se preparaban los explosivos.
El grupo estuvo comprometido en el atentado del 30 de diciembre pasado en el estacionamiento del aeropuerto de Barajas, Madrid, que causó dos muertos. El gobierno dio por finalizados sus contactos con ETA para encontrar alguna fórmula que permitiera poner fin a cuarenta años de terrorismo.