7 de septiembre de 2007

Clarín: Desafío en el aire: cazas británicos interceptan aviones de guerra rusos

En una misión que trajo enseguida el recuerdo de la Guerra Fría, la Fuerza Aérea Real británica desplegó ayer cuatro aviones de combate para interceptar a ocho bombarderos rusos que se acercaban al espacio aéreo del Reino Unido, informó ayer el Ministerio de Defensa en Londres.

Se trata del último episodio -y el de mayor escala- de una serie de incidentes similares ocurridos en las últimas semanas, en los que aviones británicos interceptaron a jets de guerra rusos, supuestamente en tareas de espionaje. Y complica aún más las tensas relaciones entre Moscú y Occidente, enfrentados por el proyecto estadounidense de desplegar parte de su escudo antimisiles en el este de Europa, y por la demanda británica de la extradición desde Rusia de los sospechosos del asesinato del ex espía ruso Alexander Litvinenko, en Londres.

Según el Ministerio de Defensa británico, cuatro Tornados F3 de la Fuerza Aérea Real (RAF) fueron desplegados de la base militar de Leeming, en North Yorkshire, y de la base de Waddington, en Lincolnshire, norte de Inglaterra, en las primeras horas de la mañana, para interceptar a los aviones Tupolev Tu-95 "Bear", que dieron la vuelta antes de entrar al espacio aéreo británico.

Aunque en los últimos meses ya se detectaron varios vuelos de aviones "Bear" rusos cerca del espacio aéreo británico y fueron interceptados por la RAF, ayer Moscú desplegó una cantidad inédita de sus estratégicos bombarderos con capacidad nuclear para poner a prueba la defensa aérea de Londres, señaló el diario londinense The Times.

El mes pasado, la RAF utilizó dos aviones Eurofighter Typhoon por primera vez para interceptar dos "Bear".

El Typhoon es la más nueva aeronave de combate británica, y junto con los Tornado F3 tienen la misión de monitorear el espacio aéreo nacional.

En, mayo dos cazas bombarderos Tornados F3 interceptaron a dos Tupolev 95 que observaban ejercicios de la Armada Real en Escocia. Y en julio se repitió un incidente similar.

Los bombarderos rusos, que avanzaban ayer en una formación de cuatro pares, fueron detectados a primera hora sobre el espacio internacional del mar de Barents, cerca de Noruega, informaron las fuentes de Defensa en Londres. Por eso también la fuerza aérea del país nórdico desplegó aviones para interceptarlos.

"Siguiendo el protocolo rutinario, hicimos despegar dos (interceptores) F-16 para marcar el espacio aéreo noruego. Los aviones rusos estaban cercanos al espacio noruego, pero no entraron", explicó el teniente coronel Jon Inge Oegland, portavoz del Estado Mayor noruego. Y recordó que es la tercera vez que los aviones noruegos supervisan los ejercicios aéreos rusos desde julio.

En realidad, el acercamiento de los jets rusos al espacio de la OTAN no resultó sorpresivo. Hace dos semanas, el presidente ruso, Vladimir Putin, había anunciado el reinicio del programa de vuelos estratégicos de bombarde ros, una práctica común en los años de la Guerra Fría, pero paralizada desde 1992, tras la caída de la Unión Soviética, por la falta de financiación del ejército.

Ayer, el portavoz de la Fuerza Aérea rusa, Alexander Drobyshevsky, anunció que los "Bear" iniciarían una serie de operaciones aprobadas por el Kremlin. Y aseguró que su país actuó en el marco del derecho internacional. "Los vuelos sólo atravesaron aguas neutrales y no hubo acercamiento alguno a la frontera aérea de ningún gobierno extranjero", declaró.