La Nación: Carrió desafió a Aníbal Fernández
Feliz por haber sido absuelta anteayer en el juicio oral que el empresario pesquero Héctor Antonio había entablado en su contra, Elisa Carrió ayer se dio el gusto de desafiar al ministro del Interior, Aníbal Fernández, que había amagado con retirar su querella contra la ex diputada si la fundadora de ARI se retractaba de la acusación en su contra por presuntas presiones a la viuda del empresario chubutense Raúl Espinosa. "Me han querellado Menem, Cavallo, Duhalde, tantos... que, bueno, serán otros juicios y en todo caso he ganado más de 14", dijo Carrió ayer, cuando distintos medios de prensa la consultaron sobre las querellas que aún tiene pendientes: la del titular de Conarpesa, Fernando Alvarez Castellano; la del ministro de Planificación, Julio De Vido, y la más reciente, motorizada por el titular de Interior, Aníbal Fernández. Carrió había acusado a Fernández de "presionar" a Lorena Gabarrús, viuda del empresario chubutense asesinado en 2003, lo que motivó una querella en su contra. El ministro aseguró por la mañana que si la fundadora de ARI "se retracta" no tendrá "inconveniente" en levantar la denuncia judicial. "Yo le presenté una querella porque no me puedo comer que esta mujer (la viuda de Espinosa) estaba siendo presionada y no hablaba, y yo termino siendo su apretador", indicó el ministro en declaraciones radiales reproducidas por la agencia de noticias DyN. Unas horas más tarde, Carrió descartó cualquier retractación y volvió a referirse al triunfo en el juicio oral. "Sentí que Dios estaba ahí, que me había acompañado y que no me había abandonado", explicó, en relación con sus lágrimas de la noche de anteayer, cuando el juez Luis Schelgel la declaró inocente de los cargos en su contra. "Me pareció que era importante en la Argentina de la impunidad que alguien finalmente diciendo la verdad se siente finalmente en el banquillo de los acusados. Los que robaron e hicieron tantas otras cosas nunca se sentaron", analizó. La candidata presidencial de la Coalición Cívica había pasado la noche anterior a su gusto y feliz por los resultados. Luego del fallo, invitó a su casa a dos decenas de amigos y dirigentes de su confianza y, según testigos del encuentro, no faltaron ni el champagne ni el animado baile al compás de la pegadiza música mexicana que tanto le gusta a la ex diputada. Al son del hit "El mariachi loco quiere bailar" se destacaron el peronista Gerardo Conte Grand, los diputados Elsa Quiroz y Adrián Pérez y la propia Carrió, que improvisó unos pasos sumada al "trencito" de los jóvenes aristas, contentos por la absolución de su jefa política.