30 de agosto de 2007

La Nación: Buscan a prófugos de un crimen

Con la confesión ante la Justicia de uno de los policías que participaron del secuestro del abogado Cristian Vázquez, ahora los investigadores están tras los pasos de por lo menos tres personas, ante la sospecha de que integran otra banda a la que los detenidos habrían entregado al cautivo.

Así lo revelaron a LA NACION fuentes ligadas al caso, que dijeron que Juan Alberto Alvarez, uno de los policías detenidos por el secuestro del letrado, había admitido ante el fiscal de Lomas de Zamora César Lucero su participación en la captura del abogado.

No obstante, Alvarez acusó a uno de sus compañeros de haber organizado el procedimiento la noche del 14 del actual. Imputó a Maximiliano Yazalde de ser quien lo reclutó junto con su compañero Alejandro Szibler.

El trío circulaba en un patrullero de la Jefatura Distrital de Esteban Echeverría cuando le cerraron el paso a Vázquez. El policía que declaró dijo que lo secuestraron "por iniciativa de Yazalde" y que no sabe nada de lo que ocurrió luego con el abogado.

Yazalde y Szibler se negaron a declarar ante el fiscal, y la misma determinación adoptó la ex esposa de Vázquez, María Alejandra Dahau, de quien se sospecha que contrató a los policías para "asustar" a su ex esposo, abogado defensor de piratas del asfalto, con quien mantenía un controvertido juicio de divorcio.

Los tres están detenidos, acusados de privación ilegal de la libertad seguida de muerte.

Ahora, los investigadores buscan a por lo menos tres prófugos, uno de ellos presuntamente amante de la ex esposa del abogado muerto, y a dos personas más que podrían ser policías.

Por eso creen que, tras el secuestro, la organización entregó al abogado Alvarez a otro grupo que tenía la misión de mantenerlo cautivo.

Estos uniformados, no obstante, no pertenecerían al área de Investigaciones de la policía bonaerense, que ya quedó desafectada de la causa.

De hecho, instructores judiciales de la procuración bonaerense son los que asisten al fiscal Lucero en su trabajo.

El abogado Vázquez fue encontrado con dos balazos en la cabeza en un descampado de Ezeiza tras permanecer 12 días desaparecido.

El cuerpo del abogado fue hallado junto a un alambrado de un predio que pertenece al Cuerpo de Policía Montada de la Policía Federal y, según la autopsia, fue ejecutado de dos balazos en la nuca en ese mismo lugar entre la noche del sábado y la mañana del domingo pasados. En ese momento los policías y la ex esposa de Vázquez ya estaban presos.

Los investigadores presumen que la ex mujer de Vázquez y su amante contrataron a los policías para secuestrar o asesinar al abogado con aparentes fines económicos y pasionales porque Dahau atravesaba un conflictivo proceso de divorcio con su ex marido.

La participación policial en el caso quedó al descubierto tras encontrarse la huella digital de un uniformado en un mueble de la casa de Vázquez, que fue hallada revuelta y con un balazo incrustado en el suelo, a poco de la desaparición del abogado.

Como ese policía no estuvo afectado a la investigación, no había motivos para que su huella estuviera allí, por lo que los investigadores del caso comenzaron a unir cabos hasta llegar a esbozar la trama de lo que pudo haber sucedido.

Las complicaciones para Yazalde se sumaron cuando se descubrió que el casquillo abandonado en la escena del crimen era de un arma calibre 40 como la que encontraron en casa de su madre.