Crónica: CAUSA DE REPRESION EN 2001 QUEDO A CARGO DE BONADIO
El juez federal Claudio Bonadío quedó a cargo de la causa en la que se investiga la violenta represión policial, en la jornada que culminó con la renuncia del ex presidente Fernando de la Rua, al aceptar la "inhibitoria" de su colega María Servini de Cubría.Fuentes tribunalicias confirmaron hoy la medida en diálogo con Télam y señalaron que Bonadío tendrá a su cargo, entre otros pasos a seguir, la resolución de la situación pocesal del ex presidente quien se encuentra momentáneamente beneficiado con "falta de mérito".
Como esa situación "no causa estado" corresponde que, con los nuevos elementos existentes en la causa que ya tiene más de 30.000 fojas de actuaciones (150 cuerpos), el magistrado dicte una resolución que lo desvincule definitivamente (mediante el sobreseimiento) o, por el contrario, que dicte su procesamiento.
Si bien Bonadío, en su resolución de una veintena de carillas, tuvo algunos párrafos críticos a la labor de su colega entendió que "se aprecia la existencia objetiva" del cuadro de "violencia moral insalvable" al que aludió Servini para apartarse voluntariamente de continuar la instrucción de la causa.
Otro de los aspectos que deberá encarar Bonadío es la elevación a juicio del ex Secretario de Seguridad Interior, Enrique Mathov, del ex jefe de la Policía Rubén Santos, con procesamientos confirmados por cinco homicidios culposos y más de dos centenares de lesiones, entre otros delitos.
En la misma situación se encuentran el ex Superintendente de Seguridad Metropolitana Raúl Andreozzi y el ex Director General de operaciones de la federal Norberto Gaudiero, para quienes el fiscal federal Luis Comparatore ya requirió la elevación a juicio.
En relación a ello, está en trámite el plazo que tienen las defensas de los cuatro imputados para oponerse a la elevación a juicio y en las próximas Bonadío las notificará que quedó a cargo de la investigación por eventuales recusaciones.
El 29 de junio último Servini expresó su intención de apartarse del tramo que resta de esa investigación argumentando un "estado de violencia moral insalvable" a raíz de lo que calificó como "embates" de algunos de los imputados en la causa, tal el caso de Santos.
La decisión de Servini fue tomada a cinco años y medio de la violenta represión policial que precedió a la renuncia de De la Rua y que dejaron cinco manifestantes asesinados en inmediaciones de Plaza de Mayo y en el centro porteño.
"Es evidente que nuevamente pretenden insistir sobre la misma cuestión, esto es tratar de transformarme en "jefe de policía", "secretario de seguridad" y en cualquier momento -permítaseme la ironía- responsable de la caída de un gobierno", apuntó Servini al replicar planteos de la defensa de Santos.