22 de agosto de 2007

Crónica: ACUSAN A DUEÑO DE BOLICHE POR VIOLACION

El propietario y otros empleados del local fueron denunciados ante la Justicia por la familia de la chica por su presunta vinculación con el abuso sexual, ocurrido en medio de una fiesta de drogas, rocanrol y sexo no consentido.
El abogado de la familia de la joven, Hugo Oberti, dijo que esas tres personas y dos amigos más fueron señalados ante el fiscal de Mercedes Adrián Landini como quienes intervinieron en el hecho, pero todavía no fueron citados a declarar.

Se trata de jóvenes de entre 24 y 30 años que siguen explotando el boliche, pese a que desde el 13 de agosto hay radicada una denuncia por presunto abuso sexual agravado con acceso carnal y pluralidad de sujetos en ese local. La chica, de 16 años, cuyo abuelo y bisabuelo fueron intendentes de San Antonio de Areco, denunció que fue violada el pasado 8 de julio en el boliche situado en Smith y San Martín, de la mencionada ciudad situada a 115 kilómetros al noroeste de la Capital Federal. La adolescente declarará mañana por primera vez y lo hará acompañada por su madre, ante un juez de menores de Mercedes, luego será sometida a estudios psicológicos, explicó el abogado de la familia.

Según el letrado, en base a lo relatado por la joven y al menos tres testigos, la noche del 8 de julio la chica fue alcoholizada e incluso le habrían dado una droga veterinaria llamada ketamina. Luego, la violaron sobre una mesa de pool que está en los fondos del local, episodio que el grupo habría fotografiado con sus teléfonos celulares, la subieron a un automóvil donde la volvieron a someter sexualmente y la llevaron a su casa.

Durante la madrugada, como la chica no llegaba, su madre comenzó a llamarla al celular, pero apareció a las 8 y fue puesta "en penitencia" porque creía que se había quedado hasta esa hora por propia voluntad. La víctima estaba con algunas amigas, pero todas se fueron del lugar y dijeron que ella había sido violada porque había provocado a los hombres. La misma estrategia está utilizando la defensa de los acusados, que trata de "victimizar" a los sospechosos para justificar de esa manera el abuso, aseguró Oberti. La víctima tardó varios días en contar lo ocurrido a su familia y sus padres en principio quedaron "perplejos", pero después decidieron reunir pruebas y denunciar el hecho, ya que sería una "práctica habitual" en el local, aseguró Oberti.

Por su parte, el padre de la joven sostuvo que "preferimos que esto se destape y sacar los trapos afuera porque en este pueblo hay mucha presión para que no se sepa nada" y criticó a las autoridades locales porque pese a la notoriedad que tomó el caso "hasta el fin de semana pasado, el boliche siguió funcionando y se sigue permitiendo el ingreso de menores".